Los ex embajadores de Chile en Brasil Luis Maira (PS), Jaime Gazmuri (PS) y Carlos Mena (DC) ayer llegaron pasadas las 18 horas al departamento del exsenador socialista Carlos Ominami (foto), en la comuna de Providencia. El motivo de la cita era seguir en conjunto el conteo de votos de las elecciones en Brasil que ayer dejó al candidato de ultraderecha, Jair Bolsonaro, a un paso de convertirse en Presidente de ese país con un 46,1% de los votos, dejando en un complejo escenario al candidato del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad.

Desde la casa de Ominami los asistentes mantuvieron contacto en vivo con otro socialista, el ex embajador de Chile en Brasil, Alvaro Díaz, quien viajó a Brasil precisamente para seguir las elecciones y ayer estaba apostado en el mismo comando de Haddad.

El ánimo entre los personeros de la Concertación se vino abajo tan rápido como fue el conteo de votos electrónicos. Ninguno contaba con una diferencia de votos tan amplia entre Haddad y Bolsonaro. Tampoco esperaban  la estrepitosa derrota de la ex presidenta Dilma Rousseff (PT), que salió cuarta en su postulación al Senado por Minas Gerais.

La derrota del PT  fue asumida como propia ayer en la casa del exsenador Ominami, quien junto al exsenador Gazmuri en julio promovieron una carta respaldada por 43 personeros de la izquierda chilena -incluida la ex Presidenta Michelle Bachelet- que abogaban porque se permitiera la inscripción como candidato del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien cumple una pena de cárcel por corrupción.

Hoy Ominami califica como “grave” el avance de la ultraderecha en Brasil. Sostiene que se trata de un carro al que se subirán en Chile todos los “oportunistas”. Apunta al ex candidato presidencial José Antonio Kast  y también al senador RN Manuel José Ossandón, quien apenas conocida la ventaja de Bolsonaro resaltó su defensa de los valores.

“La segunda vuelta es casi imposible cuando hay 17 puntos de diferencia. Ahora solo queda mostrar que Bolsonaro es un farsante peligroso”, dice Ominami al teléfono.

El exsenador PS estuvo hace tres semanas en Brasil con Haddad y su esposa Ana Estela (en la foto), en un seminario sobre progresismo y neoliberalismo al que asistieron también el ex presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero y Cuauhactémoc Cárdenas de México. Fue la oportunidad para que Ominami compartiera con la esposa de Haddad su impresión sobre el curso de la campaña que veía difícil, pero lejos del desastre electoral que se concretó este domingo.

Ominami ve a Bolsonaro ad portas de la presidencia como una manifestación total del hartazgo con la corrupción, la crisis económica y la inseguridad que solo el año pasado derivó en 65 mil muertos en Brasil.

El ex senador Gazmuri coincide en que ayer en Brasil salió derrotado todo el sistema político. La izquierda de Lula y la centro derecha que promovió el impeachment contra Dilma Rousseff y que ayer vio cómo su electorado daba un paso a la derecha más dura propinándole una derrota tan fuerte como al PT.

-¿Cuánta responsabilidad tiene el propio Lula en los resultados de ayer? ¿No fue contraproducente que mantuviera tanto tiempo su candidatura en la agenda pública? 

“Es discutible la responsabilidad de Lula. El impacto de la injusticia en su contra facilitó también es traspaso de votos a Haddad. Él no es Lula, pero aun así logró captar parte importante de su apoyo. Lo que vimos ayer fue un repudio general a la política”, dice el exsenador y embajador PS.

/Por Vanessa Azócar para La Tercera