La líder de la oposición peruana, Keiko Sofía Fujimori, fue detenida ayer por diez días de manera preventiva por el caso de lavado de activos que se investiga por los fondos que recibió en la campaña presidencial del 2011. «Es una medida arbitraria y abusiva esta detención contra mi patrocinada, Keiko Fujimori», declaró su abogada, Giuliana Loza.

La sorpresiva detención contra Keiko Fujimori se realizó cuando fue a declarar a la fiscalía de lavado de activos, en el centro de Lima. El titular del Primer Juzgado de investigación preparatoria, Richard Concepción Carhuancho, autorizó el pedido de detención preliminar del fiscal peruano, José Domingo Pérez.

Riesgo de fuga

El fiscal peruano, José Domingo Pérez, justificó la detención por el «grave peligro de fuga de parte de Keiko Sofía Fujimori Higuchi, porque ha constituido una organización criminal en el interior del partido político Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular), que tenía entre sus fines obtener el poder político y, por consecuencia, tiene un nivel de influencia e interferencia en el Poder Legislativo y Poder Judicial».

También se ordenó la detención de otras diecinueve personas, entre ellas los ex jefes de la campaña presidencial de Fuerza Popular en 2011.

Alcohol y bocatas

El caso de Keiko Fujimori, de su esposo, Mark Vito Villanella, y de su partido, Fuerza Popular, es conocido como el caso «cócteles», porque los líderes de la formación recibieron los ingresos de la campaña de 2011 en reuniones donde cobraban unos 300 dólares por persona, y donde se les entregaban bocatas y bebidas con alcohol.

De acuerdo a la investigación del fiscal Pérez, el partido Fuerza Popular tuvo una contabilidad paralela donde lavó más de un millón de dólares que recibió de la constructora brasileña Odebrecht, y que luego imputó a asistentes «fantasmas» a reuniones para recaudar fondos. Además, se suplantó a 114 personas como donantes del partido fujimorista, cuyos aportes ascenderían a cerca de 650 mil dólares.

A inicios de año, el ex jefe regional de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, confirmó la entrega en 2011 de fondos al partido que dirige Keiko Fujimori. Barata también admitió haber dicho la frase «subir a Keiko a 500 y hacer una visita». Una anotación encontrada en la agenda del celular del dueño de la constructora, Marcelo Odebrecht, donde se precisan los aportes: 500 mil dólares en una primera remesa, y 500 mil dólares en la última.

La detención de Keiko Sofía Fujimori ocurre una semana después de que el Poder Judicial anulara el indulto humanitario y su inmediata captura a su padre Alberto Fujimori Fujimori, otorgado en la nochebuena de 2017 por el expresidente Pedro Pablo Kuczynski.

Keiko Sofía es la hija mayor del expresidente Alberto Fujimori Fujimori (1990-2000), y se postuló sin éxito a la presidencia de Perú en los años 2011 y 2016.

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