El sismo político que provocó la victoria de Jair Messias Bolsonaro despejó gran parte de la incertidumbre electoral sobre el proceso de transición que atraviesa Brasil. Los más de diez puntos de diferencia sobre el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, parecen muy difíciles de revertirse y esto no es indistinto para el mercado. El candidato presidencial del Partido Social Liberal (PSL) adoptó, a través de Paulo Guedes, el futuro “superministro económico” en caso de ganar el ballotage, una posición “Market Friendly” que significó un espaldarazo para los inversores.

Con el resultado ya consumado, el mercado brasileño no vaciló en festejar: los ADR subieron automáticamente un 6%; Petrobras un 11% y Gol también, entre otras. En nuestras tierras también hubo un correlato, ya que tanto PBR como Loma Negra tuvieron fuertes subas y la Bolsa porteña rebotó el lunes un 1,2 por ciento.

Una hipotética victoria de Bolsonaro permitiría que Brasil continuara la senda de la recuperación económica de aquel país. Obviamente habrá más demanda y eso se va a traducir en una mejor balanza comercial de la Argentina. Un punto no menor a tener en cuenta es que el ex militar fue prácticamente etiquetado como el “Donald Trump brasileño”. Quizás la gran mayoría de sus declaraciones sean un poco fuertes, pero en nuestro país hay que prestarle atención a sus dichos sobre el Mercosur, en donde le restó importancia. Esto podría repercutir en la posición de Brasil respecto de sus socios comerciales en el Mercosur.

En caso de ganar, Bolsonaro tendrá varios desafíos: uno de ellos, quizás el principal, sea la reforma del sistema de pensiones. En ese sentido, la Argentina se adelantó y aprobó algunas modificaciones en el cálculo de haberes en diciembre último. Ellos, a su vez, aprobaron una reforma laboral muy importante, que dejó a nuestro país un poco caroen la región. Este es, en parte, uno de los factores que sirven para explicar la devaluación de nuestro peso.

Los ADR de mercados emergentes por su parte no han tenido una buena semana y se han sumado a los recortes del S&P 500 y el Nasdaq. Todo esto a pesar de que Brasil se despegaba del resto y crecía fuertemente. Esto hace que el contexto global siga siendo adverso para Argentina. Pero es un aliciente al menos que una descontada victoria de Bolsonaro despejará muchos nubarrones respecto de la continuidad política en el país vecino y sus perspectivas de continuidad en la recuperación económica.

Dicho esto, el desafío de invertir continúa, en un contexto de alta volatilidad, que no deja de ofrecer alternativas y oportunidades de inversión en base a este panorama.