Cuando se incrementó el nuevo sistema previsional, en el año 1981, los jóvenes trabajadores tenían 20 años y ya empezaba a ahorrar en su cuenta obligatoria para ir acumulando sus ahorros obligatorios para la vejez. Sin embargo, en la actualidad esa edad se ha ido postergando en más de 7 años y ello se traduce en que asumen una pérdida o disminución de aproximadamente un 33% de su dinero destinado a la futura pensión.

Si bien es cierto, ha habido intentos por disminuir la cesantía entre los jóvenes, existe un incentivo a las empresas con un subsidio a la contratación de los jóvenes, éste no ha sido suficiente para poder asumir la masa juvenil que no encuentra trabajo, con sueldos dignos y por falta de experiencia al no tener las oportunidades de iniciar una actividad por que se les pide experiencia que obviamente carecen.

Cabe señalar que los primeros 15 años de vida laboral es cuando se va construyendo el 44% aproximadamente, de su futura pensión, por lo tanto el impacto es mayor y el esfuerzo que hay que hacer es crear empleos destinados a los jóvenes profesionales o técnicos que les permitan desarrollar y aplicar sus estudios con las ganas propias de quien con esfuerzo ha logrado titularse y que ve con preocupación, que no encuentra un lugar donde sea acogido y poder desarrollar sus habilidades. Se requiere incentivar a las empresas en dar oportunidades a quienes como ellos son jóvenes hoy y serán un pensionado en el mañana.

Por lo mismo, no tiene el mismo impacto un joven que no cotiza dentro de los primeros 15 años con respecto a un adulto mayor a la edad legal, ya que no tiene efecto el postergar la decisión de pensionarse a quién ya ha pasado los 60 años, en el caso de las mujeres, como de los hombres por sobre los 65 años de edad, tendría que trabajar mínimo 15 años más para que realmente valiera la pena postergar la jubilación.

Los trabajadores, tienen un promedio de estabilidad laboral, de aproximadamente 3,4 años en cada trabajo y luego viene una rotación, por lo mismo, no existe seguridad como antaño, y ello se traduce en que los sueldos van variando, cuando llega la cesantía muchos dejan de cotizar y ese quebranto laboral se traduce en trabajos temporales sin ninguna previsión, con una precariedad y sin duda, eso afectará las posibilidades de obtener una pensión digna con el paso del tiempo.

Se señala que hace más de 12 años que los sueldos entre hombres y mujeres están estancados, y como país no estamos a la altura de los desafíos que enfrentamos. La mayoría de los pensionados, tiene un gasto de salud que supera el monto de la pensión. Las pensiones son inferiores al 40% de la mayoría de los sueldos que ganaban los trabajadores, especialmente las mujeres, por lo tanto, es una merma importante que como país debiéramos afrontar y que por conflictos políticos no se enfrenta como debiera ser, en un país democrático en que primaran los intereses de los ciudadanos por sobre los intereses políticos.

Hoy en día, los pensionados se encuentran con una deuda bancaria que asciende a aproximadamente de $ 1.2000.000 sin contar con otras entidades comerciales, que con pensiones miserables es imposible sostener porque simplemente su pensión no les alcanza para los gastos básicos y tienen que recurrir a endeudarse después de haber trabajado toda una vida.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com