Si quieres intensificar tus orgasmos, la ‘cuchara que rebota’ es la posición ideal para conseguirlo. Es perfecta para aquellos que quieran llevar la postura de ‘la cucharita’ al siguiente nivel.

La cuchara que rebota

Para hacerla, la pareja se coloca de costado y de espaldas. Una vez que se encuentran en esa posición, el hombre penetra a su pareja. Si él se pega a la espalda de su compañera, se percibe claramente la imagen de dos cucharas encajadas.

El varón rodeará con sus brazos a su pareja y el grado de penetración dependerá del ángulo formado entre el glúteo y la rodilla de la mujer, que podrá aumentarlo o disminuirlo a su antojo.

Un truco para aumentar el placer con la postura de la cucharita, es mantener las piernas muy juntas, ya que esto estimula el clítoris y el punto G. Si deseas innovar, puedes probar esta postura también con sexo anal.

Esta postura implica un encuentro con mucho contacto, imponiendo un ritmo lento con el que sondear las sensaciones que produce el cuerpo de tu pareja. Es ideal para esas parejas que tienen una fuerte conexión tanto física como interna.

Una alternativa de la postura

Además de esta forma de hacerla, Pam Spurr, experto en sexología revela en The Sun esta misma postura pero con algunas modificaciones para elevar la postura a un punto más intenso.

En lugar de acurrucarse acostados, anima a que los amantes a sentarse y adoptar una posición más como si ella fuera una vaquera que calbagara. El hombre puede apoyar su cabeza contra la pared mientras que ella lo hace sobre los hombros de su compañero. Esto proporciona la intimidad que le falta cuando se practica la del ‘cowboy’ y le da la oportunidad al varón de explorar el cuerpo de su pareja con las dos manos.

Esta es una de las posiciones más innovadoras y placenteras que experimentan las parejas cada vez más. ¿La probarías?

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