Son cinco reembolsos entre noviembre de 2011 y mayo de 2014: por $7.725.000, por $14.095.753, por $4.537.598, por $3.904.804 y por $7.173.888. Cifras que suman $44.606.864, y que provocaron el procesamiento y la renuncia del hasta este martes general John Griffiths, jefe del Estado Mayor General del Ejército y segundo hombre de la institución, acusado de delitos reiterados de fraude al Fisco en el auto de procesamiento dictado por la jueza Romy Rutherford.

En las 63 páginas del documento -al que accedió La Tercera-, se narran los procedimientos que Griffiths habría seguido en cada caso, los que involucraban el contacto directo con las agencias de turismo que compraban los pasajes.

A ellas, les pedía que le compraran boletos más baratos que los originales, y luego le devolvían la diferencia de la cifra ya pagada por el Ejército, o bien, al menos en un caso, habría incluido a su esposa en un viaje con comisión de servicio a Milán que terminó incluyendo paradas en París, Venecia, Berna y Zúrich.

Incluso, se menciona que en 2011, la agencia Turavión extendió una factura a nombre de una empresa -Asesorías e Inversiones Geo-Estratégika Limitada”- en que los socios eran Griffiths y su esposa.

Los cinco montos que observa la jueza Rutherford corresponden al viaje a Milán, a una comisión de servicio a Hamburgo y a tres desplazamientos entre Santiago y Washington D.C., donde Griffiths cumplió una comisión de servicio entre 2012 y 2013.

“Existen presunciones fundadas de que le ha correspondido una intervención directa e inmediata en la ejecución de los hechos que se han tenido por justificados y que, por ende, reviste la calidad de autor de los delitos reiterados de fraude al Fisco”, señala el auto de procesamiento.

Más aún, la jueza señala que el dinero percibido por parte de Griffiths habría ido en buena parte a la compra de una casa por parte del militar en 2014.