Consultado sobre si se iría con la iniciativa del gobierno, Jean Revel no lo duda ni un momento antes de señalar categóricamente: “Yo me voy y no vuelvo”. Revel, de 25 años, llegó a Chile hace 11 meses. En todo este tiempo, y a diferencia de su familia, se le hizo imposible encontrar trabajo.

Actualmente, el principal pilar para él es su primo, quien le da techo y comida en su casa de Estación Central. Cuando se vino desde su natal Haití, Revel dejó atrás algo muy importante para él: sus dos hijos y su esposa. En Haití, el joven se dedicaba a comerciar frutas, pero cuando llegó a Chile no pudo seguir en ese rubro.

“Si me dan una ayuda, yo me voy. No hay problema”, señala el extranjero. Y consultado sobre si le parecen demasiado los nueve años de restricción para volver a Chile que impone la medida, responde que “yo no vuelvo más a Chile, de por vida. Mi familia está acá trabajando, pero para mí la cosa ha estado muy difícil desde que llegué”.

ean Revel espera ser uno de los primeros haitianos en volver a su país, ya que el alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado, anunció que serán vecinos de su comuna los que irán en el primer viaje de vuelta al país caribeño.

Claudy Dorsainvil, guardia de seguridad: “Haití tiene muchos problemas como para volver”

A unas cuadras de distancia de Jean Revel vive otro joven haitiano. Sin embargo, para este muchacho llamado Claudy Dorsainvil, de 25 años, volver a Haití está lejos de ser una opción. Dorsainvil llegó a Chile hace seis meses con su esposa y su hijo, con quienes vive actualmente.

A los dos meses encontró trabajo en una empresa de construcción como guardia y también para realizar labores de aseo.

El trabajo de guardia no fue casual: Dorsainvil se dedicaba a cuidar construcciones en Haití antes de venir a Chile. Sin embargo, a pesar de que hoy está desempleado, no quiere volver a su país. “Haití tiene muchos problemas, como de alimentación, los que en Chile no existen. Por eso prefiero vivir acá”, señala.

“Yo necesito cualquier trabajo”, agrega Dorsainvil. Un gran contraste respecto de su vocación en su país natal: “Allá quería ser abogado, pero mi familia no tenía plata para pagar la universidad”.
Si bien las condiciones económicas en Chile no han sido favorables para él, está convencido de que no volverá a Haití con el Plan Humanitario de Retorno Ordenado que promueve el gobierno. “Chile es un país bueno. Mi país no tiene trabajo”, sentencia.

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