Normalmente, cuando se provoca un alza en los costos de los combustibles como ha ocurrido en las últimas ocho semanas, ello redunda en que suba el precio del transporte público o el transporte colectivo de pasajeros. Sin embargo, con la existencia de las plataformas digitales dedicadas a este rubro la tendencia se ha ido rompiendo y provocando, a la vez, dolores de cabeza para los taxistas.

Las empresas Uber y Cabify decidieron no incrementar el precio cobrado a sus clientes. De acuerdo a La Tercera, la primera decidió no modificar las tarifas y, de hacerlo, lo informarán antes de solicitar el viaje.

En el caso de la segunda empresa, ésta no solo no reflejó el alza en sus clientes, sino que al mismo tiempo bajó las comisiones que les exigen a los conductores, de 25% a un 15%, lo que ha permitido que se sumen nuevos conductores a su sistema.

Frente a esto, los taxistas se mostraron molestos. El presidente de la Confederación Nacional de Taxis de Chile, Luis Campos, admitió que sus precios incrementarían en 10 pesos, siendo “imposible competir con Uber”. Por lo mismo, solicitaron una pronta regulación a estas plataformas, pidió un bono que les permita subsanar el alza del combustible.

Pese a la molestia del gremio taxista, hasta la fecha no han anunciado movilizaciones o marchas para exigir colaboración del Gobierno o acelerar la llamada Ley Uber, como lo hicieron entre 2014 y 2017, mientras la ex presidenta Michelle Bachelet estaba al mando del país.