Las cifras son alarmantes: se detecta más de un millón de casos nuevos de cáncer de mama al año en el mundo y esta enfermedad es la segunda causa de muerte por cáncer en la mujer a nivel global. La clave ante esta realidad es detectar este mal en forma precoz, ya sea a través del autoexamen o del control anual con su médico.

Por lo general, el cáncer no tiene síntomas, por eso es muy importante realizarse una vez al mes el autoexamen (después del período) para advertir cualquier cambio o anomalía en el cuerpo, y ser riguroso en los controles con una mamografía anual después de los 40 años o antes si existen factores de riesgo.

El doctor Luis Cruzat, ginecólogo de Clínica INDISA, entrega las indicaciones que hay que seguir para el autoexamen: “Frente al espejo, levantar los brazos por encima de la cabeza y observar la simetría de las mamas, la altura de los pezones, formación de bultos o zonas de retracción tanto en mamas como en axilas, alteraciones de la piel o de las aréolas y secreción por los pezones”.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los factores de riesgo aumentan las posibilidades de tener cáncer de mama, tales como antecedentes familiares de la enfermedad, no haber tenido hijos o si el primer parto fue después de los 30 años, tabaquismo y obesidad.

La detección precoz de este mal no solo mejora el pronóstico, sino también la supervivencia de los pacientes. “Es importante entender que la mamografía es el método de screening para detectar lesiones sospechosas y no la ecografía mamaria, como muchas mujeres creen” agregó el Dr. Cruzat.

Compartimos contigo esta infografía que te enseña cómo autoexaminarte: