En el 2014, Herse llevó el Oscar al mejor guión original. El drama romántico de Spike Jonze planteaba que, en un futuro muy cercano, los hombres mantendrían relaciones sentimentales con inteligencias artificiales, con sistemas operativos. Joaquin Phoenix se sentía intrigrado por un nuevo ‘software’ intuitivo que sabía interactuar con cada usuario. Samantha (la sensual voz de Scarlett Johansson) era perfecta: dulce, sensible, inteligente… Protagonista y asistente personal se hacían poco a poco inseparables, hasta tal punto que la amistad acaba cuajando en una inquietante -por factible- relación amorosa.

Pues bien, lo que el cine ha mostrado como algo que podría pasar en el futuro empieza a darse ya entre algunos usuarios, maravillados con las posibilidades que ofrecen los asistentes de voz, más allá de las preguntas intrascendentes como qué tiempo hará o por dónde se va a tal sitio. Un estudio de Mindshare asegura que uno de cada cuatro usuarios ha tenido fantasías sexuales con asistentes de voz como Siri, Cortana o Alexa. Incluso el 37% de los encuestados afirma que “ama tanto la voz de su asistente que desearía que fuese una persona real”.

Según el mismo informe, el 70% de los usuarios que usan regularmente esta tecnología sentencian que quieren “sentir que están hablando con un humano cuando lo hacen con un asistente de voz”. Ya hay un dispositivo japonés, Gatebox –con similitudes con el de Amazon, un altavoz llamado Echo–, que da algunas pistas sobre por dónde van a ir los tiros. El robot virtual Gatebox, además de con la voz, interactúa con el usuario con un holograma con formas femenina. Se trata de Hikari, una chica de tres pulgadas que puede reconocer la cara y la voz de su interlocutor

El estudio de Mindshare afirma que los usuarios de este tipo de herramientas son “jóvenes, hombres y con alto nivel económico” (¿será por eso que la mayoría de voces de asistentes son femeninas?). Otra investigación, de la Universidad de Indiana, asegura que también a las mujeres les gusta que las voces de los asistentes sean femeninas; las encuentran más “cálidas”.

Los autores del informe creen que a medida que la tecnología vaya mejorando y los asistentes virtuales sean menos “rígidos” que en la actualidad, más usuarios desarrollarán vínculos emocionales con sus voces compañeras.

/gap