“Esto no se acaba con el plebiscito sino hasta que caiga el sistema de los ricos”, la advertencia la publicó la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) el propio 25 de octubre -día en que se llevó a cabo el referéndum- cinco minutos antes de que comenzara el cierre de las mesas de votación. Finalmente el “segundo estallido social” fue “confirmado” desde la cuenta de @PiensaPrensa que anunció dos jornadas de “protesta nacional”: la primera el miércoles 18 de noviembre a las 17:00 horas y la segunda hoy viernes 20 de noviembre también a partir de las 17:00 horas. En ambas el punto de concentración en Santiago era la estación del Metro Universidad de Chile y desde entonces se instaló la etiqueta #TodosaLaMoneda.

El mensaje de @PiensaPrensa fue publicado pocos minutos después del mediodía del 18 de noviembre. Para ese momento la denuncia de los hechos ocurridos en la residencia Carlos Macera de Talcahuano, donde dos adolescentes fueron heridos a bala por personal de Carabineros, estaba lejos de hacerse pública. El mensaje de la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, en el que anunció acciones legales y pidió la intervención urgente del Gobierno se difundió a las 19:10 horas. A las 19:15 desde La Moneda avisaron que el Presidente Sebastián Piñera había entrado en contacto por estos hechos con los ministros del Interior, Rodrigo Delgado; de Justicia, Hernán Larraín; con el intendente de la Región del Biobío, Sergio Giacaman; y con la propia Muñoz; y a las 21:06 la Cámara de Diputados informó la suspensión de la sesión en la Sala en la que se estaba votando el Presupuesto de la Nación para el año 2021.

Mantener las protestas y movilizaciones ha sido un “punto de honor” para distintas organizaciones que, más allá de una nueva Constitución, exigen la renuncia del Jefe de Estado y también pedían la salida del general Mario Rozas de la jefatura de Carabineros -medida que finalmente se concretó ayer-. Trascendió que la decisión de remover a Rozas se tomó el mismo martes tras el encuentro del Presidente Piñera con sus ministros y el intendente. En ese encuentro se acordó realizar el anuncio al día siguiente, jueves. Así, ayer, Rozas llegó cerca de las 9:00 horas para reunirse con el Jefe de Estado; una conversación que duró unos pocos minutos. Finalmente, la renuncia fue confirmada por el Mandatario cerca de las 10:00 horas desde el patio de Los Naranjos de La Moneda, en una alocución breve donde no se respondió preguntas a la prensa.

La destitución de Rozas no calmó al espectro más a la izquierda del escenario político. En su lugar, figuras como el alcalde de Recoleta Daniel Jadue llamaron a una “profunda intervención civil de Carabineros”. Desde el Twitter de la ACES publicaron un mensaje exigiendo de plano la “disolución” de la policía. Un mensaje que se ha instalado no solo en Chile sino en las distintas protestas ocurridas en América durante los últimos meses. “Esto tiene un origen internacional y está dirigido contra los policías de los distintos países del mundo”, declaró el ministro de Defensa de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, debido a la ola de protestas violentas que comenzaron en ese país el 9 de septiembre.

En Chile otra figura que ya propuso “refundar” las fuerzas de orden y seguridad fue la diputada de Revolución Democrática Maite Orsini, quien planteó este punto a comienzos de octubre, entrevistada por CNN Chile, al confirmar la acusación constitucional contra el ex ministro del Interior, Víctor Pérez, que esta semana se desestimó. Un llamado al que se ha unido también la Coordinadora Feminista 8M, y que fue ratificado en las protestas que hubo ayer en la mañana frente a La Moneda por el ex vocero de la ACES, y ahora su relacionador público, Víctor Chanfreau.

Chanfreau dijo que no solo “es necesario que renuncie Rozas, tiene que disolverse toda la institución de Carabineros, que entendemos que es un proceso gradual” y reiteró su llamado a la renuncia del Presidente. En la actividad también estuvo presente la otra ex vocera de la ACES Ayelén Salgado, quien también aseveró que tiene que disolverse a Carabineros y llamó a “avanzar a una huelga general, como lo hizo Perú”.

Los llamados a mantenerse en la calle post plebiscito
En los dos últimos meses se han marcado varios hitos importantes. El 25 de octubre se llevó a cabo el plebiscito y el 15 de noviembre se cumplió un año de la firma por parte de la mayoría de las fuerzas políticas del “Acuerdo por la Paz Social y Nueva Constitución” -del que se restó el Partido Comunista y parte del Frente Amplio-. Para todas estas fechas y también para todos los viernes se han mantenido los llamados a continuar con las movilizaciones.

“No soltaremos las calles”, escribió en un comunicado la Coordinadora Feminista 8M publicado el 13 de noviembre, quienes han dejado claro que “desde el día uno” además exigieron la salida del Jefe de Estado.

Por su parte el actual vocero de la ACES Marcos Fauré publicó, tras la renuncia de Víctor Pérez al Ministerio del Interior: “Que Pérez y Piñera sepan que esto no acabará con su renuncia. Esto terminará cuando finalmente paguen por sus crímenes y sean juzgados por ello! Que caigan todos: el que mandó, el que encubrió y el que ejecutó! #FueraPiñera @AcesChile”. En la misma línea estuvieron Chanfreau y en la cuenta oficial de la asamblea estudiantil, que boicoteó la PSU a comienzos de año.

“Hace un año se firmaba el acuerdo que vino a intentar salvar a los poderosos y sus instituciones. Por más que intenten dar salidas institucionales a la revuelta, el pueblo no olvida que la calle y la organización es nuestra única garantía”, dijo Ayelen Salgado el 15 de noviembre.

La Coordinadora 18 de octubre, por su lado ha mantenido los llamados a protestar cada viernes en la Plaza Baquedano, jornadas que suelen terminar con enfrentamientos entre Carabineros y manifestantes, y además están convocando a una “jornada de agitación nacional e internacional” el próximo 26 de noviembre por la libertad de quienes califican como “presos políticos”. La consigna es “presxs a la calle, calles para la revuelta”.

La convocatoria a huelga general hecha por la ex vocera de la ACES es respaldada por los llamados “primera línea”. A través de la cuenta de la Primera Línea Revolucionaria de Chile (@primeralineare1) difundieron: “Hacemos un llamado a todas las organizaciones y personas en lucha a unirse en un gran frente que organice la gran huelga general que ponga término a este gobierno y sistema criminal. No queremos recambios, no queremos al Congreso. Queremos que gobierne el pueblo de una vez”. El mensaje apareció ayer. Mismo día en el que llamaron a “desconocer” el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución.

El Acuerdo por la Paz ha sido denostado antes por otros dirigentes, como el trotskista del Partido de Trabajadores Revolucionarios Dauno Tótoro, quien cuando se cumplió un año de su firma publicó: “Seguiremos luchando contra la represión y los vetos de los partidos de la cocina, por ninguna restricción a la participación del pueblo y en especial por retomar la movilización permanente en perspectiva de la huelga general para sacar a Piñera y ganar una AC libre y soberana”.

El Movimiento Internacional de Trabajadores (MIT) es otra de las organizaciones que frecuenta las protestas. El 11 de noviembre escribieron en su Facebook: “No debemos soltar ni un minuto las calles para echar abajo a este gobierno criminal, para liberar a nuestros compañeros presos, para recuperar todo los que nos han robado, para que sean las y los trabajadores los que se tomen el poder”. En este punto han insistido desde octubre de 2019. Y ayer se sumaron a una convocatoria de protesta nacional para el día de hoy, por la salida del Presidente Piñera.

El Frente Patriótico Manuel Rodríguez se mantiene en esta misma línea, postura que compartieron a través de un comunicado hecho público el 26 de octubre. “La primera gran lección es que lo obtenido es fruto de la lucha callejera y por lo tanto esta misma, la lucha callejera no cesará mientras no estén satisfechas todas nuestras demandas”, dicen. Sus exigencias, además de la salida del Jefe de Estado, son instalar un gobierno de emergencia, que haya una asamblea constituyente “auto-convocada” y la dimisión del Congreso.

Otro punto en común tomado por varios de estos movimientos fue el respaldo a las manifestaciones en Perú tras la moción que declaró el 9 de noviembre la vacancia de la Presidencia de la República por incapacidad moral permanente en contra Martín Vizcarra. Al respecto, la ACES convocó el 16 de noviembre a una concentración en el frontis de la Embajada de Perú. “Tambalean los poderosos, las policías salen a golpear y asesinar. Chile, Perú, y la claridad de que el problema no pasa por un gobernante u otro, es el sistema el que debe caer. Un abrazo de lucha a lxs compañerxs en Perú, Latinoamérica y el mundo que luchan x una vida digna!”, publicó el 15 de noviembre Chanfrau en sus redes sociales.

A esta convocatoria se unió la Coordinadora Feminista que además publicó un mensaje de solidaridad “al pueblo peruano en su lucha contra la opresión y la corrupción de la clase política empresarial que les gobierno”.

Por Emily Avendaño para ellibero.cl

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