¿Como nos cambia la vida, o los intereses ?
Recuerdo que siendo Comandante en Jefe de la IV División en Valdivia, año 1997 o 1998, no recuerdo mucho el año, con oficiales y personal del Cuadro Permanente, celebrábamos el 11 de Septiembre, en el Club Militar de Llancahue. De repente, mi ayudante u otra persona, me avisa que Alberto Espina quería saludarme. Andaba acompañado del Diputado Juan Carlos Taladriz, quien postulaba a una senaturía. En pocas palabras le andaba cooperando en la campaña.
Pregunté: “¿Qué quiere, no lo puedo atender aquí?. El ayudante me respondió “Solo quiere saludarlo…”
Recordé las veces que lo vi en La Moneda para hablar con el Presidente Pinochet o con el Ministro Cuadra, pero nunca habíamos hablado.
Entró Alberto Espina, me saludó cordialmente y miró hacia donde se encontraban numerosos militares. Intercámbianos un par de palabras y sorpresivamente levanta una copa y brinda a voz en cuello por el General Pinochet con elogiosos conceptos, y agradece al Ejército de Chile por la paz, la grandeza y tranquilidad que le había entregado a Chile el 11 de Septiembre. Indudablemente se ganó un gran aplauso. Inmediatamente, se despidió de mi y se fue. Me causó mucha extrañeza. Creo que una vez desmintió este episodio que fue publicado en revista “Qué Pasa”. En todo caso, habían como 200 testigos.
Tiempo después, en una visita a Valdivia,se lo comenté al General Pinochet quien me respondió: “Andaría aburrido poh amigo…”
Gral. Hernán Núñez Manriquez