Se terminó el Festival de Viña pero el espectáculo siguió en los matinales con la llamada “casa embrujada” de Puerto Montt. Se quebraban los vidrios, volaban objetos, hasta Carabineros fue testigo. Entonces, uno de los despachos que más llamaron la atención fue el que realizó el matinal de Mega con Vanessa Daroch (foto inferior), la médium televisiva más famosa –VEA ACA EL VIDEO-.

Sin embargo, luego del impacto inicial, la vidente y el equipo de Mucho Gusto tuvieron tiempo para investigar lo que realmente estaba sucediendo. La conclusión de “la mensajera” es clara. Así lo explicó a Glamorama Daroch hace dos semanas, durante el lanzamiento de la programación del canal para 2017:

Vanessa Daroch: “Fuimos a la casa, llegamos con el equipo. Al principio veía cosas volar. Nos volaban cosas en los pies. Pero después tuvimos que ver lo que había que hacer, porque ya era como… A ver, hubo cosas que no coincidían: cuando prendíamos las cámaras no pasaba nada. Cuando no había ninguna cámara pasaban las cosas.

“Entonces, llegamos a la conclusión, junto con la dueña de la casa, que al final ella también sabía quienes eran las personas que lo hacían. Nosotros lo que hicimos primero fue, en vez de investigar un caso paranormal, y ojo que existen casos paranormales, yo los he vivido sin intervenciones de personas. Fuimos a investigar un caso paranormal y al final descubrimos que no era tal, que era una jugarreta que movilizó a todo Chile”

Aún así ¿tuvo miedo?

Daroch: “Sí. Es que había un ente en la casa, pero era mujer. Esa mujer preguntaba por una niña en especial, por nombre. Después, cuando hicimos el contacto, todo se calmó. La gente pudo dormir tranquila en esa casa. Al otro día, cuando llegamos, ahí empezó muy heavy. Y empezamos a notar quien era la persona que nos tiraba las cosas”

¿Qué sintió cuando se enteró? ¿Más tranquilidad?

Daroch: “Claro, de todas maneras. Porque cuando yo hago el contacto con esta mujer que no me dice el nombre, ella era súper pasiva. Entonces, no se condecía con los hechos de tirarnos cosas. Nos llamaba mucho la atención que, siendo una casa embrujada, no se rompían las cosas más caras: los televisores, los equipos. Eran como cosas baratas. Entonces, por ahí empezamos a hacer click”.

 

/Glamorama