“La DC no tiene que sumarse a Convergencia Progresista”. Así de claro es el ex presidente del Senado Andrés Zaldívar (DC) para referirse a la participación del partido en la coordinación entre el PS, el PPD y el PR. Para el ex ministro, antes de que el bloque adquiera un nombre, deben establecerse acuerdos en materia programática. “Si en los planteamientos programáticos que hagamos hay un acuerdo, tendrán que estar los que estén de acuerdo”, sentencia.

Tiene una visión positiva de la gestión de la mesa del partido y destaca que el liderazgo de Chahín se ha inclinado por “tratar de proyectar la DC con una identidad propia”. Y para los debates en torno al proyecto de Aula Segura y la Reforma Previsiona, afirma que la DC tiene que estar “abierta al diálogo”.

-¿Cómo evalúa la formación de Convergencia Progresista sin la DC?

–Ojalá tomáramos nota de lo que está pasando en la política, no solamente en Chile sino que como lo hemos visto en la última elección en Brasil. Que si alguien pretende aislar al centro y moverse más hacia la izquierda eso trae como consecuencia lo que estamos viendo. La Democracia Cristiana es un partido que es necesario para tener una alianza de centroizquierda y creemos que es un aporte muy importante para tener un buen resultado. El tema es que si acaso alguien pretende conformar un eje excluyendo a la DC, se están equivocando. Acá lo que hay que hacer es realmente entender que los partidos están en tela de juicio ante la opinión pública y no es tanto anunciar alianzassino que anunciar claramente que somos capaces de darle lo que reclama la gente. Primero, gobernabilidad, pero sobre cuatro o cinco puntos que no podemos dejar de dar respuesta: seguridad ciudadana, término a la corrupción y plena transparencia de la función pública, salud, pensiones y el medio ambiente.

¿La DC debería sumarse a Convergencia Progresista?

La DC no tiene que sumarse. La primera cosa es que cada partido se clarifique ante el país en todo y cada uno de esos temas. Luego, hay que distinguir una alianza electoral y una alianza para tratar de ser gobierno. Lo electoral es una cosa muy pragmática, de acuerdo al sistema electoral los partidos tienen que tratar de buscar maximizar su resultado. Pero en materia programática hay que ponerse de acuerdo de una vez por todas y ver claramente las cosas que estamos de acuerdo. Hay un tema fundamental que es materia de derechos humanos y libertades y respeto a la gente. Ahí tenemos un tema que hay que clarificar de una vez por todas, cual es el compromiso que hay tanto interno como externo.

¿En ese sentido la DC debería buscar una alianza electoral o programática con sus pares de la oposición?

-Tiene que ver con ambas cosas, pero no hay que confundir una cosa con la otra. La DC, lo primero que tiene que hacer -y es lo que estoy pidiendo en el partido- es que le plantee al país no solo el debate y la contingencia permanente, que hay que hacerlo como el tema previsional, educacional, seguridad ciudadana, el plan Araucanía, sino que necesita hacer un planteamiento al ciudadano sobre cuál es la visión del próximo tiempo del país en el que queremos vivir. De esa perspectiva buscar cuál puede ser el acuerdo programático. En lo electoral tiene que visualizarse, no es que uno tenga que buscar el poder con el poder, sino que para poder hacer política hay que tener un respaldo ciudadano que le permita a uno tener voz.

-¿Los acuerdos que debería formar la DC a qué partidos del abanico de izquierda debería incluir?

No creo que uno tenga que ir a buscar acuerdos con el Frente Amplio o el Partido Comunista. Si en los planteamientos programáticos que hagamos hay un acuerdo, tendrán que estar los que estén de acuerdo. Yo creo que el Frente Amplio está en una estrategia diferente, que quiere proyectarse como una alternativa real de gobierno en el próximo tiempo y tienen razón de hacerlo. Tienen planteamientos muy divergentes con los que son muchas veces los planteamientos que tiene la DC y las fuerzas de centro. Pero por supuesto si hay una corrección y también tienden a buscar un entendimiento con el centro y a plantear, ese es otro tema.

¿Cómo ha visto a la mesa liderada por Fuad Chahín en lo que plantea?

–Ha estado bien, uno puede tener unas objeciones en algunas cosas, pero han tratado de buscar unas líneas en ese sentido, tratar de proyectar la DC con una propia identidad. Se lo he dicho al partido, que con mucha urgencia haga un congreso programático claro, así como en los años 60 tuvimos capacidad de decir lo que queríamos al país, lo mismo lo hicimos en la lucha contra la dictadura en el plebiscito del 88. También en los gobiernos de la Concertación que nos tocó presidir y participar.  Lo único que puedo decir es que quien pretenda construir una alianza política menospreciando a la DC, ninguneando o creyendo que tenga que adherirse de todas maneras o subirse al carro está equivocado. No se hacen así las cosas, acá hay que buscar primero un eje o tratar de decirle súbase a este eje. Si las fuerzas políticas de centro o centroizquierda están dispuestas a buscar una fórmula, habrá que sentarse a discutirla.

La semana pasada se dio una discusión importante con Aula Segura, entre el gobierno, parlamentarios y la oposición en general. Por ejemplo, la senadora Yasna Provoste y Jorge Pizarro, ambos DC, tuvieron dos posturas diferentes. Provoste tuvo una posición más crítica al proyecto mientras que Pizarro fue más conciliador.

–Soy partidario siempre de buscar entendimientos o acuerdos. La confrontación política hoy día no da ningún dividendo y mucho menos en materias tan importantes como este tema de la seguridad. No tiene mayor sentido andar discutiendo el título de un proyecto de ley, sino que cómo le garantizamos realmente a la comunidad educacional que va a haber seguridad ciudadana, que no va a haber agresión, que no va a haber violencia, como ha sucedido en este último tiempo en Santiago y algunos lugares. Lo importante es el momento en que ambas partes se sentaron, buscaron una fórmula. Estoy muy de acuerdo con la fórmula que se buscó en el Senado y de la fórmula de poder llegar a un acuerdo que hizo Jorge Pizarro, Juan Pablo Letelier y Ricardo Lagos Weber.

/Entrevista de Javiera Barrueto para El Líbero