“Soy una Kenita Larraín 2.0”. Esa es una de las frases con que la rubia ha calificado su nueva actitud ante los medios. Luego de la publicación de su biografía, que actualmente es éxito de ventas, la ex modelo defendió su derecho a revelar cosas que nunca habló en el pasado.

Ha sido un año movido para Kenita. La publicación del libro sobre su vida la ha tenido como tema en distintos paneles televisivos. En todos ha revelado alguna “papita” respecto a sus romances con figuras estelares como Luis Miguel, Iván Zamorano o Marcelo “Chino” Ríos.

Y en su visita al estelar Llegó Tú Hora, de TVN, Marcela Vacarezza le hizo una pregunta incisiva: ¿Qué dice el marido respecto a todo esto?”.

Kenita, casada desde 2015 con el empresario argentino Sergio Ader, aclaró la opinión de su esposo y comentó por qué el hombre apoya su decisión de contar todo sobre sus antiguos amores:

Marcela Vacarezza: “Yo te vi hace poco en la gala de Viña, cuando pasaste embarazada. Habías estado mucho tiempo fuera de la farándula, de los programas. Te casaste, tuviste a tu hija. Y al final lo que yo sentí, una cosa particular, dije ‘mira, qué bueno, un cambio de vida’. Y hoy volvemos a los programas de farándula, volvemos a hablar de historias tan pasadas, amores tan pasados. Y yo siento que te expones nuevamente a los memes, a comentarios que no son muy positivos muchas veces.

“Entonces yo pienso y digo ‘¿qué dice el marido respecto a todo esto?’. ¿Qué dice en la íntima tú marido? Cuando dice, me imagino, ‘Kenita, ¿para qué te exponí nuevamente a esto?’. ‘¿Cómo voy a manejarme con mi círculo, gente conocida, que estés hablando de Iván Zamorano, del Chino Ríos?’. ¿Te dice algo?”

Kenita Larraín: “Mira, al principio siento que, o sea, no es que sienta, pero al principio le dio como lata lo del libro cuando le conté. Él sabía que teníamos un proyecto en conjunto con Sergio (Marabolí), y que después me había salido. Entonces, yo siento que al principio le dio lata. Me lo dijo. Pero después, cuando yo le expliqué que para mí esto era una sanación, y una oportunidad para aclarar miles de cosas que se dijeron en su minuto, que yo las sentí muy injustas, y que para significaban una sanación, él, en ese momento, lo entendió así.

“Y por otro lado, es súper buena tu pregunta, porque Sergio tiene claro lo que es, lo que vale, lo que representa en mi vida, lo que representa como mi marido, y su rol en nuestra familia, y el pasado no tiene el poder, ninguna relación del pasado tiene el poder para destruir lo que hoy tenemos como familia, como pareja”

Vacarezza: “Perfecto. Pero, ¿no llega el minuto en que te dice ‘ya, sabí que ya salió el libro, ya fuimos a Primer Plano no sé cuántas veces a hablar’. O que te diga ‘Kenita, ¿cuándo termina este proceso de sanación?’, porque él se expone también”

Kenita: “Marcela… Lo que pasa es que en Primer Plano estoy de panelista. No es que vaya cien veces a Primer Plano a hablar. Estoy de panelista hasta fin de año. Ahora, es lo que yo en algún momento sentí, que es la razón que me separó de Sergio Marabolí. Le digo ‘pucha, voy a tener que afrontar nuevamente estas cosas’. Yo quería hacer otro tipo de libro, que tenía que ver con los aprendizajes, como otro tipo de cosas, con experiencia de vida. Sentí que podía ayudar a muchas mujeres donde si yo me podía sanar, pararme y reconstruirme una y otra vez ante la adversidad, y sacar mi mejor versión cada vez que podía. Pero sale este libro, como bien copuchento, y pone todos estos temas a la palestra. Que quede claro que no soy yo la que está escribiendo sobre esto”

Vacarezza: “Sí, pero uno podría decir que salió el libro y ‘yo no hablo’ y hay menos ruido, digamos, y quedamos igual”

Kenita: “Marcela, no seamos cínicos. ¿Cuántas personas me dijeron ‘ay, no habla nada’?, ‘se hace la mosca muerta y no habla nada’, ‘la Kenita de antes no habla nada’, ¿o no? ¿No es mejor la verdad, Marcela? Yo prefiero la verdad”

Vacarezza: “No sé… Cuando yo quiero que de algo no se haga más ruido, uno dice ‘no voy a dar más comentarios’”

Kenita: “Es que lo que tú estás diciendo es válido. Entiendo tu opinión. Pero esa, para mí, era la María Eugenia de antes y no me sirvió para nada. Porque por no agrandar muchas cosas, no respondí a descalificaciones en su momento, no aclaré cosas que se me estaban acusando en su momento. Entonces, para ti yo sé que es difícil ponerte en mis zapatos. Durante 15 años se me descalificó en forma continua, sistemática, con el dolor que eso causó y el daño que eso causó en ese minuto. Por eso, hoy es súper fácil decir, desde ese puesto que estás tú, decir ‘¿no es más fácil quedarse callada?’. No, porque el quedarme callada en su momento fue lo que provocó, primero, mi enfermedad a la tiroides, por tragarme las cosas, no expresarme y no defenderme.

“Yo hoy siento que la María Eugenia que está, está más consecuente conmigo misma. Y por eso que mi marido entiende, porque yo estoy siendo consecuente conmigo. Él está al lado mío, me ama y me apoya. Y eso lo encuentro maravilloso. Para mí es el amor de verdad, que esté orgulloso de mí”.

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