Tal como salió del Senado hace dos semanas quedó este jueves el proyecto de Aula Segura tras ser despachado por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados. Esto, luego de que con respaldo del diputado Mario Venegas (DC), el oficialismo lograra desechar todas las enmiendas propuestas por la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio a la iniciativa que busca fortalecer las facultades de los directores de establecimientos en materia de expulsión y cancelación de matrícula en casos de violencia extrema.

La redacción acordada en la Cámara Alta establece que el director tendrá el deber de “iniciar un proceso sancionatorio” en contra de cualquier miembro de la comunidad escolar por conductas graves o gravísimas y tendrá la facultad de expulsarlo aplicando la suspensión como medida cautelar.

 En ese sentido, las indicaciones de los diputados de oposición buscaban, por ejemplo, que la obligación de iniciar un proceso sancionatorio quedase solo restringida a las conductas calificadas como “gravísimas” y no “graves”, además de incorporar un enfoque “formativo y pedagógico”, lo que no fue acogido ni por Chile Vamos ni por el Ejecutivo, desde donde argumentaron que dichas disposiciones estaban resueltas ya en distintos cuerpos legales.
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