La petrolera estadounidense Chevron están evaluando poner fin a sus operaciones en Venezuela, según dijeron fuentes al diario Wall Street Journal

“Los ejecutivos están debatiendo si es el momento de salir”, indica el medio citando fuentes familiarizadas con el tema. ”El dilema de Chevron es tanto moral como comercial”, agregan.

Por una parte, “la compañía sabe que una retirada podría desencadenar un colapso de las finanzas del gobierno, porque una parte significativa de sus escasos ingresos en moneda dura proviene de operaciones conjuntas con Chevron”. Y por otro, la empresa está evaluando “el riesgo de dañar su reputación al ser vista como un apoyo a un régimen autoritario sancionado por el gobierno de los Estados Unidos”.

Los retrasos en los pagos, las exigencias de participación de trabajadores en marchas chavistas y la vinculación de la empresa con actos de corrupción, y la detención este año de dos de sus ejecutivos en el país, les hacen presumir que la situación pudiera empeorar.

Chevron fue la única de las tres grandes empresas estadounidenses que se quedó en el país luego de que el gobierno de Hugo Chávez revirtiera la Apertura Petrolera de su predecesor, Rafael Caldera, en 2006 y las empresas fueron expropiadas u obligadas a establecer empresas mixtas con el Estado con participación accionaria minoritaria.

Las fuentes del WSJ señalan que el escenario se ha complicado luego de que la empresa perdiera dinero en el país de 2015 a 2017, aunque este año ha obtenido modestas ganancias gracias a mejores los precios del crudo.

Según estimaciones de GlobalData, citada por WSJ, los campos petroleros están envejeciendo y, a menos que se abran más reservas, el trabajo de Chevron en Venezuela se agotará en menos de cinco años.

“Chevron es uno de los mayores inversionistas extranjeros en Venezuela”, dijo Isabel Ordoñez, una portavoz de la compañía al WSJ. Señaló que la empresa ha estado en el país por casi 100 años y agregó: “Seguimos comprometidos con el país”.

La empresa mixta de Pdvsa con Chevron es Petropiar, donde la petrolera estadounidense posee 30% de las acciones y la producción, según datos de la Oficina de Energía de EEUU (EIA), es de unos 146.600 barriles diarios al cierre de 2017.

A mediados del mes pasado el grupo francés Maurel & Prom anunció la firma de un contrato con Royal Dutch Shell para comprarle su participación de 40% en la empresa mixta Petroregional del Lago, que explota el campo petrolero Urdaneta West en el Lago de Maracaibo en Venezuela.

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