Luego de que se publicara en el Diario Oficial, este domingo 11 de noviembre entrará en vigencia la nueva Ley de Convivencia Vial, que contempla cambios sustantivos en los derechos y deberes de automovilistas, ciclistas y peatones.

Los principales cambios que introduce la normativa apuntan, precisamente, a normar el uso y relación de este medio de transporte con los demás agentes que interactúan en la vía pública, regulando explícitamente los lugares en los que podrán o no transitar, la velocidad máxima en su desplazamiento y hasta la vestimenta necesaria para su uso en la ciudad.

De acuerdo a lo anterior, Felipe Ulloa, Geógrafo de la Universidad de Chile y ex consultor de la Cepal, comentó que, si la norma no considera señaléticas adecuadas en las calles señalando zonas de calzada compartida y zonas de baja velocidad, además de normas que indiquen las multas a los que transgredan dichas normas, es imposible brindar seguridad y darle soporte a su movilidad. “Es deber del Estado garantizar la movilidad de las personas y su libre tránsito con seguridad, es un derecho constitucional”, explicó el experto y ex asesor de la Cepal.

En materia de infraestructura, Ulloa expresó que “Santiago no está preparado para esta Ley, pues no tiene infraestructura adecuada. El eje Apoquindo – Providencia – Alameda con bicicletas, patinetas, automóviles, buses, y otros usuarios sin una norma que defina al menos zonas de baja velocidad y de carriles o pistas de uso compartido con señaléticas adecuadas y al menos pistas pintadas señalando sus usos”.

Finalmente, el experto en infraestructura y desarrolló recalcó que “Chile no tiene en ninguna de sus ciudades infraestructura suficiente para garantizar la movilidad de las personas con seguridad”.