La historia de un hincha japonés de Boca Juniors se ha hecho conocida en el mundo entero, todo por su entusiasmo. Sin embargo, al parecer no tendrá un final feliz.

A través de su cuenta de Twitter, Isamu Kato contó que viajó por 33 horas desde su país a Argentina, donde debía estar 24 horas para ver la final de la Copa Libertadores. Sin embargo, el duelo frente a River Plate se suspendió por un verdadero diluvio que cayó sobre Buenos Aires, por lo que deberá regresar a Asia sin ver el juego.

 

Laura Andreacchio, una usuaria de la misma red social, le preguntó porque no cambiaba los pasajes, pero él, con responsabilidad asiática, se limitó a decir que “vuelvo a JAPÓN para trabajar”.

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