Que duda cabe que el tema “pensiones”, está en el primer lugar del debate nacional, sin embargo, es algo que está recién partiendo con todo lo que ello significa y en definitiva existen muchas opiniones, a favor y en contra, pero que va más allá de acuerdos y consensos que difícilmente convergerán en acuerdos.

Escuchamos al presidente de la república, al ministro del trabajo, al ministro de hacienda, ex ministros, también a la oposición, a las AFPs, al movimiento No+AFP, a los sindicatos, a las personas en general, y consensos no existen, sólo es unánime en el sentido que las pensiones son muy bajas y hay que corregirlas.

Por lo mismo, esta problemática que tenemos como país, va mas allá de las ideologías políticas partidistas, que no permiten aunar esfuerzos en bien de las personas. Así como cuando nos vemos amenazados como país por algún vecino que nos lleva a la Corte internacional de Justicia, y esto lo enfrentamos unidos, sin discriminación de gobierno y oposición, cuando son capaces de juntarse ex presidentes de la república, también partidos políticos adversos, todos somo uno para poder afrontar e ir en defensa de nuestros intereses como país, el tema previsional debiera ser abordado de la misma forma, todos unidos, más  allá de lo que ofrece un nuevo gobierno.

Después de 38 años, desde que se implementó el nuevo sistema previsional, nunca se ha modificado el 10% que todo trabajador aporta para su futura pensión, sin el aporte del estado ni menos del empleador. Llevamos 8 gobiernos, desde entonces, y ninguno se ha atrevido realmente a hacer modificaciones, algunos teniendo mayoría en ambas cámaras, porque es un tema complejo y difícil de afrontar.

Los países crecen no sólo cuando la economía lo permite, sino cuando son capaces de ser generosos con sus adversarios políticos en beneficio de sus compatriotas y con una mirada de “Estado”, donde sus habitantes esperan soluciones reales más allá de la aprobación de leyes que rendirán cuentas alegres al momento de una nueva elección presidencial.

Las pensiones son el reflejo de los sueldos que se pagan, por lo mismo, el 4% adicional, en forma gradual para no afectar el empleo, es sólo un paso más, de una gran caminata que dejará muchos en el camino y que no todos llegarán a la meta. Esta carrera tenemos que ganarla todos, pero en iguales condiciones, sin empujones, sin hacer trampa y con una mirada positiva ante los inconvenientes que se presentan en el camino, pero con la planificación necesaria para emprender esa ruta a seguir, que significará arreglar las paupérrimas pensiones.

Es tarea fundamental de nuestros políticos, estudiar y analizar cada punto del proyecto enviado al congreso, y dejar de lado esa guerra sucia de la ideología y oponerse a todo porque los adultos mayores no tienen tiempo para seguir esperando y menos los pensionados más vulnerables, que sólo aspiran a tener un mejor pasar en esa vejez que es triste, solitaria y muchas veces con pensiones miserables que terminan en decisiones fatales que nos impactan como país.

 

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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