Un equipo de investigadores de las universidades de Exeter y Anglia Ruskin ha utilizado más de 5.000 imágenes de la salida del Sol en Marte, obtenidas por el rover Opportunity, para crear la «banda sonora» de los amaneceres marcianos. Los científicos utilizaron las últimas técnicas de «sonificación de datos» para obtener una pieza musical de dos minutos de duración.

La música, que resulta agradable e hipnótica, se creó escaneando cada una de las imágenes de izquierda a derecha, pixel a pixel, y teniendo en cuenta tanto el brillo como la información de color combinados con las diferentes elevaciones del terreno. Se utilizó una serie de algoritmos especialmente diseñados para asignar a cada elemento un tono, un valor sonoro y una melodía específicas.

Las armonías más lentas y silenciosas, por ejemplo, se corresponden con los fondos más oscuros, mientras que los sonidos más brillantes y agudos, que aparecen hacia la mitad de la pieza, son una consecuencia de la sonificación del brillante disco solar naciente.

Domenico Vicinanza y Genevieve Williams presentarán al mundo su creación, titulada «Mars Soundscapes» («Paisajes sonoros de Marte») en el stand de la NASA en la próxima Conferencia SC18 de Supercomputación que se celebrará en Dallas mañana, 13 de noviembre.

La música será presentada a través de altavoces convencionales y transductores vibratorios, de forma que el público asistente pueda sentir las vibraciones con sus propias manos, y disfrutar así de una experiencia en primera persona de un amanecer marciano.

El rover Opportunity, de la NASA, lleva recorriendo la polvorienta superficie del planeta rojo desde el año 2004. A principios de este año, las comunicaciones con el vehículo robótico quedaron interrumpidas debido a una enorme tormenta de polvo. Ahora, los técnicos de la agencia espacial esperan restablecer el contacto antes de que termine el año.

En palabras de Domenico Vicinanza, «estamos absolutamente encantados de presentar este trabajo sobre un planeta tan fascinante. La sonificación de imágenes es una técnica realmente flexible a la hora de explorar la ciencia, y se puede utilizar en diversos dominios, desde el estudio de ciertas características de las superficies y atmósferas de los planetas, hasta el análisis de cambios climáticos o la detección de erupciones volcánicas».

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