Frente a la polémica reunión que sostuvieron Gabriel Boric y Maite Orsini con el exfrentista Ricardo Palma Salamanca en París, la diputada Pamela Jiles realizó un decálogo para defender los principios de probidad del Frente Amplio.

Para la legisladora, en la coalición progresista “hemos hecho gárgaras por la falta de transparencia en la política y, por lo tanto, no hay espacio para un doble estándar en la materia“.

“Estoy convencida de que la probidad y la transparencia absoluta son el capital político esencial del Frente Amplio y rechazo cualquier vulneración a este mandato”, añadió.

En el decálogo expuesto por Pamela Jiles, se reprense actitudes como sostener reuniones políticas secretas, el apego a la Ley del Lobby, conducir bajo los efectos del alcohol y exámenes periódicos de consumo de drogas en parlamentarios.


Revísalo a continuación.

1. No me parece aceptable sostener reuniones políticas secretas.

2. No acepto dinero, regalos, prebendas de ninguna especie.

3. No acepto invitaciones financiadas por personas u organizaciones fuera de las oficiales y aprobadas por el Congreso.

4. No utilizo fondos públicos para ningún fin que no esté explícitamente regulado por la ley.

5. No acepto viajes financiados por entidades nacionales, internacionales, comerciales o políticas, no importa si es la OLP o los Niños Cantores de Viena.

6. No doy audiencias reservadas a nadie, se trate de personas naturales, autoridades, organismos u organizaciones.

7. Para todos los efectos en relación con las audiencias y reuniones me apego estrictamente a la ley del lobby que fue creada justamente para garantizar la transparencia de estos contactos.

8. No conduzco bajo los efectos del alcohol.

9. Soy partidaria de que todos los parlamentarios nos realicemos exámenes periódicos de drogas como un requisito para seguir en este rol.

10. No participo en cocinas ni en comisiones truchas digitadas en La Moneda; nada fuera del ámbito soberano del Parlamento.

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