La devaluación del peso y la fuerte suba de los precios hicieron que las grandes multinacionales empezaran a contabilizar sus operaciones en la Argentina como si se tratara de una hiperinflación. Es un término técnico que se usa cuando en un país la inflación acumula 100% en tres años consecutivos. Así, la fuerte depreciación del peso hizo que las más de 30 empresas de ese país con intereses en la Argentina que cotizan en Bolsa perdieran más de 800 millones de euros en ganancias (unos US$ 903 millones) y 1.000 millones en ingresos, según publica el diario español Cinco Días.

Por una norma contable, la “hiperinflación” obliga a las empresas a actualizar el valor de sus activos de acuerdo al incremento de los precios expresado en un índice de referencia internacional, como el IPC (precios al consumidor), desde que fueron adquiridos. Además, deben ver si realmente han ganado dinero en lo que va de año a una inflación constante. Es la primera vez en la historia que las firmas españolas usan esta norma.

El impacto más fuerte fue para Telefónica. Argentina le costó a la operadora, que genera 7% de sus ingresos en el país, 260 millones de euros de ganancias, frente a los 2.721 millones que ganó hasta septiembre. El impacto sobre los ingresos de su filial argentina fue de 624 millones de euros, indica el diario español.

Detrás de Telefónica, se ubican los bancos. El BBVA reconoció un costo en su resultado de 190 millones, mientras que el Santander lo ubicó en 169 millones. La cadena de supermercados Dia %, Naturgy (ex Gas Natural BAN) y la aseguradora Mapfre también sufrieron.

El impacto también se ve en las empresas que no cotizan en Bolsa, como la empresa de juegos Codere, Cementos Molins (dueña de Cementos Avellaneda), los hoteles NH, la firma de seguridad Prosegur, Inditex (Zara) e Indra.

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