Fernando Candia y Felipe Osiadacz, los dos chilenos detenidos en Malasia desde agosto de 2017, fueron condenados a dos años de cárcel por el delito de homicidio tras un acuerdo entre la defensa de los jóvenes y la Fiscalía local.

En la última audiencia realizada este jueves, ambas partes afinaron los detalles del acuerdo que recalificó el delito, lo que significó la reducción de la pena para los chilenos, quienes debieron declararse culpables para obtener los beneficios.

Aunque la fiscal solicitó tres años de cárcel para los dos chilenos, el juez dictó una sentencia de dos años de presidio, sorprendiendo a la defensa de los jóvenes y generando la emoción de los dos detenidos. A los 24 meses de condena deben restarse los 15 que han permanecido recluidos, por lo que en el peor de los casos sólo deberían permanecer en prisión nueve meses.

Sin embargo, debido al buen comportamiento de los imputados y su cooperación en el juicio, su sentencia podría reducirse aún más y Fernando Candia y Felipe Osiadaczpodrían quedar en libertad en un plazo aproximado de un mes.

En la última jornada de juicio la abogada de los chilenos presentó los atenuantes afirmando que los dos jóvenes fueron víctimas de una circunstancia, que el homicidio culposo en el que murió un ciudadano local Yusaini Bin Ishak fue un accidente y que tanto Candia como Osiadacz no tuvieron la intención de asesinarlo.

Otro factor que incidió en la sorpresiva sentencia del juez fue la confesión de los propios imputados. Fernando y Felipe tuvieron la oportunidad de comparecer, pedir perdón a la familia de la víctima y demostrar su arrepentimiento. “Sólo queremos volver a nuestro país, no somos criminales”, dijeron ante el  magistrado.

Los chilenos, quienes se mantienen recluidos en el penal de alta seguridad de Sungai Buloh en Kuala Lumpur, pudieron haber sido condenados a la horca según la legislación de Malasia, pero ahora sólo cuentan los días para regresar a Chile.

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