La montaña a escalar era alta y escarpada. Y el arrepentimiento se remonta a esos dos goles concedidos en San Siro que, al final, pesan sobre el desenlace del camino de los nerazzurri en la Coppa Italia. 0-0 en Turín, la Juventus pasa a la final gracias al 1-2 en Milán. La fiera y continua presión del equipo de Conte no fue suficiente, capaz de producir 21 remates. Hubo una falta de precisión y quizás una pizca de maldad en algunas situaciones. Por otro lado, la Juve se defendió de manera ordenada, manejó el balón por grandes tramos en la primera parte, luego, inevitablemente, bajó la línea tratando de buscar algún contraataque. Muchas ocasiones para el Inter, pero faltó la llama para encender del todo el partido.

Gana por dos goles o marcar al menos tres. El Inter inicia el partido en el Stadium con un imperativo categórico preciso, exigente y nada obvio, que sin embargo no debe convertirse en un arma de doble filo. 90 minutos por delante, un partido para atacar, pero no para convertirlo en una persecución despiadada desde la primera vuelta del reloj. En el 3-5-2 de Conte aparecen Hakimi y Lukaku, suspendidos en el partido de ida, así como Eriksen en el mediocampo junto a Barella y Brozovic. La Juve tiene el balón, lo hace con mucha continuidad, llegando a la mitad del primer tiempo con casi el 70% de posesión. Pero el equipo de Pirlo no produce ocasiones al frente, más bien preocupado por marcar a Brozovic con Kulusevski, para bloquear la principal fuente del juego nerazzurro.

El Inter, sin embargo, tiene otras armas y las pone en marcha, sobre todo por la derecha donde Hakimi protagoniza un auténtico espectáculo de resistencia atlética y fútbol, con una serie de subidas con las que le gana la partida a Alex Sandro caiga en picada (amonestado). Incontenible, el marroquí, que sirve a Lautaro el primer balón frente al arco del partido al minuto 9: el argentino intenta rematar de derecha, pero golpea a Bernardeschi en la pierna.

La primera llegada del Inter se queda ahí, sola, hasta mediados de la primera parte, cuando suena verdadera y vigorosa la campana de la carga nerazzurria. En veinte minutos el Inter literalmente incendió el área de la Juventus, con una serie de ocasiones que lamentablemente no terminan al fondo de las redes. Barella y Hakimi vuelan hacia la mitad del campo de la Juve y se combinan de manera peligrosa. Al 26′ Lukaku, en un tiro libre de Eriksen, no puede desviar de pecho-vientre a pocos pasos de la portería. Las ocasiones llegan en serie: zurda de Eriksen, luego un golpe de talón con la derecha de Lautaro.

Nueve remates hacia el gol de Buffon en la primera parte, solo una directa al arco, cuatro rechazadas. La Juve se protege y solo al final saca la cabeza, con Ronaldo milagrosamente amurallado por De Vrij y luego contenido por Handanovic. 45 minutos que abren la puerta a una segunda parte que, en este punto, apura al Inter en la búsqueda de un gol.

La ofensiva nerazzurra tiene menos carga que en la primera parte, y la Juve aparece ordenada en sus dos líneas que encierran bien a los delanteros nerazzurri, atados por De Ligt y Demiral. Hakimi sigue siendo la salida natural en la que apoyarse, pero su izquierdazo que había pulido ante la Roma no repite el prodigio al segundo palo. Si hay un pecado en la segunda parte nerazzurra es el de no haber capitalizado los errores de la Juventus en la salida: en más de una ocasión, sobre la construcción de la defensa con Bentancur, la presión nerazzurra y los errores bianconeri dan la apariencia de ocasiones de gol que, sin embargo, no se materializan.

El equipo de Pirlo trabajó en los contraataques, con Cuadrado, Kulusevski y Ronaldo estirándose en más de una ocasión. Fue el portugués el que obligó a Handanovic a realizar la intervención decisiva en dos ocasiones, con dos atajadas que mantuvieron el partido en 0-0 y le dieron al Inter la oportunidad de seguir dando el máximo esfuerzo en el ataque. Conte cambió a una defensa de cuatro hombres, con Kolarov convirtiéndose en fundamental, catalizando muchos balones de la izquierda, entre lanzamientos y conclusiones a distancia.

Sensi también participó en el último intento de los nerazzurri de encerrar a la Juve en su propia área: lo consiguieron, pero lograron demasiadas alegrías, con escarceos, disparos desviados y sucios y remates imprecisos. Ni siquiera los cuatro minutos de tiempo añadido sirvieron al Inter para romper el muro de la Juve. El partido terminaba 0-0 y la Juventus se clasifica para la final de la Coppa Italia.

JUVENTUS 0-0 INTER 

JUVENTUS (4-4-1-1): 77 Buffon; 13 Danilo, 28 Demiral, 4 De Ligt, 12 Alex Sandro; 16 Cuadrado (3 Chiellini 82′), 30 Bentancur, 25 Rabiot, 33 Bernardeschi; 44 Kulusevski; 7 C. Ronaldo.
Suplentes: 1 Szczesny, 31 Pinsoglio, 9 Morata, 14 McKennie, 19 Bonucci, 22 Chiesa, 36 Di Pardo, 37 Dragusin, 38 Frabotta, 51 Peeters
Entrenador: Andrea Pirlo.

INTER (3-5-2): 1 Handanovic; 37 Skriniar, 6 de Vrij, 95 Bastoni (11 Kolarov 65′); 2 Hakimi, 23 Barella, 77 Brozovic, 24 Eriksen (12 Sensi 65′), 36 Darmian (14 Perisic 58′); 9 Lukaku, 10 Lautaro.
Suplentes: 27 Padelli, 97 Radu, 5 Gagliardini, 8 Vecino, 13 Ranocchia, 15 Young, 33 D’Ambrosio, 99 Pinamonti.
Entrenador: Antonio Conte.

Amoniestados: Darmian (I), Alex Sandro (J), Perisic (I), Brozovic (I)
Tiempo de descuento: 0′ – 4′.

Árbitro: Mariani.
Asistentes: Bindoni, Paganessi.
Cuarto árbitro: Chiffi.
VAR: Valeri.
Asistente del VAR: Giallatini.

/