Debido a la delicada situación económica de su familia, en la ciudad argentina de San Juan una niña de 10 años quedó al cuidado de sus hermanos de 3 y 2 años, además de una pequeña de cuatro meses.

Bastó un descuido para que Marilyn pasara el susto de su vida:tras ir al baño donde sus abuelos, casa contigua a la pieza que habitan, se encontró con las llamas acechando a sus hermanos.

En una rápida reacción, la niña sacó del lugar a cada unos de los infantes antes de que el fuego creciera gracias a la construcción de palos y cañas.

Según las primeras investigaciones, habría sido uno de los menores quien inició el incendio, al utilizar un encendedor sobre un colchón.

Los padres se habían ausentado del hogar por motivos urgentes: la madre, Andrea Aguirre (30), había llevado a sus otros cinco hijos al colegio, mientras que el padre -Hugo Arancibia (35)- se encontraba trabajando en la descarga de harinas.

Pese al esfuerzo de los vecinos, la casa fue consumida prácticamente en su totalidad por el fuego. Incluso perdieron los remedios de uno de los niños, que sufre neumonitis broncoaspirativa.

“Doy gracias que no se asustó, que no fue a avisarles a sus abuelos o a los vecinos, porque esa demora hubiese sido fatal”, sostuvo la madre a Diario de Cuyo.

“No nos quedó nada, perdimos todo. Pero lo importante es que a nadie le pasó nada. No tengo palabras para agradecerle a Marilyn”, agregó Aguirre.