La economía chilena experimentó una expansión de 2,8% en el tercer trimestre del año, cifra que se ubica ligeramente bajo las expectativas de los analistas que apuntaban a un crecimiento de 2,9%.

Con este resultado, la expansión del PIB en el año llega a 4,23%, luego que el Banco Central corrigiera al alza el cálculo del primer y segundo trimestre (4,5% y 5,4%, respectivamente).

El Banco Central precisó que, con tres días hábiles menos que el tercer trimestre del año 2017, el efecto calendario resultó igual a -0,4 puntos porcentuales.

Desde la perspectiva del origen, se observaron incrementos en todas las actividades a excepción de minería. Destacaron en términos de incidencia los servicios personales y, en menor medida, comercio y servicios empresariales. En tanto, la actividad agropecuario-silvícola destacó por su dinamismo.

Por su parte, las cifras ajustadas estacionalmente  dieron cuenta de un incremento de 0,3% del producto interno bruto (PIB) con respecto al trimestre anterior. La mayor contribución se registró en minería, seguida de transporte y servicios personales. Compensaron en parte lo anterior el suministro de electricidad, gas y agua (EGA) y la industria manufacturera

Respecto del gasto, al igual que el trimestre anterior, el PIB se vio impulsado en términos anuales por la demanda interna, alza que fue compensada en parte por una caída en las exportaciones netas.