El daño que ha provocado la acción humana en el planeta es indiscutible. Por ello, sobre todo en los últimos años, la sociedad ha intentado detener ─o revertir, en lo posible─ los efectos de la contaminación y fomentar un estilo de vida amigable con el medioambiente.

En ese contexto nace la arquitectura verde, una forma de diseño y construcción sensible con el entorno, que contribuye a ahorrar energía y cuenta con materiales naturales o reciclados.

Uno de los puntos claves para el desarrollo de esta arquitectura sustentable es crear sincronía con el ambiente circundante. ¿Cómo es eso? Todo lo que vaya sobre un edificio verde debe ser fácilmente la transición entre la naturaleza y los materiales de construcción.

Esta tendencia ecológica empezó su auge en los años 90’ en Estados Unidos, Alemania e Inglaterra, y lleva poco tiempo instalándose en Chile, donde han surgido empresas arquitectónicas que promueven este modelo.

“Promover la arquitectura verde no es solamente usar colores o sembrar árboles en los edificios, es también usar materiales reciclados, ver cómo se podrá ahorrar energía en las viviendas, evaluar qué pintura o qué otros elementos se emplearán para no alterar los cánones de este modelo sustentable”, afirma Laura Yáñez es la gerente de Marketing WCP en HunterDouglas.cl, expertos en cortinas de alta gama.

¿Cuáles son los beneficios de una vivienda verde?

Los expertos en el área inmobiliaria aseguran que vivir en un inmueble sustentable tiene múltiples ventajas, que no solo impactarán en la economía de sus habitantes, sino además en el cuidado del entorno más próximo.

En primer lugar, la arquitectura verde causa un impacto mínimo en el medio ambiente durante todo el ciclo de vida del edificio, como el momento del emplazamiento, construcción, operación, mantenimiento y desmontaje.

Algunos especialistas en ventas de casas explican que estas viviendas también optimizan el uso de los recursos, especialmente agua y energía, pues en la etapa de diseño y construcción, se incorporan materiales capaces de beneficiar a los usuarios.

Por ejemplo, Pueden mejorar la circulación natural del aire, lo que permite ahorrar en ventilación, o promover la luz natural para ahorrar en energía, u ocupar paredes térmicas que ayuden a economizar en calefacción.

Por otro lado, cuando es posible, la topografía natural se utiliza para optimizar el uso de la energía. Estos edificios también cuentan, por lo general, con instalaciones in situ para el reciclaje, reduciendo así al mínimo los residuos que se envían a los rellenos sanitarios.