“Me tiran al suelo y me subieron a la tanqueta. Ahí adentro un carabinero se sacó la cinta de grabación. La guardó. Puso otra cinta en la cámara y comenzó a grabar”. Este extracto de la declaración judicial de M.A.P.C., el menor de 15 años que acompañaba a Camilo Catrillanca al momento de ser abatido por Carabineros, reveló una de las irregularidades en el procedimiento policial que se han ido revelando durante la última semana en torno a este caso.

En otro pasaje de su testimonio, dado a conocer por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y ratificado por Ciper, se identificaría al sargento 2° Raúl Ávila como el oficial que portaba dicha cámara y que habría realizado la extracción de su tarjeta de memoria.

Al respecto, el general director de Carabineros, Hermes Soto, indicó que ese hecho era una “grave falta” y “una mentira imperdonable de uno de los nuestros”. Esto, junto con argumentar que el uniformado destruyó la memoria porque contenía “imágenes personales, de una situación personal con su señora, con su pareja, y que él no quiso que se hicieran públicas y se conocieran por otras personas”.

“Se ha podido comprobar que uno de los miembros de la patrulla del GOPE que acudió a los hechos, que inicialmente había señalado que no tenía ni contaba con cámara de vigilancia, sí tenía, como correspondía al cumplimiento de su deber. Y que la tarjeta de memoria de esa cámara la destruyó. Eso no lo vamos a tolerar”declaró días antes el Ministro del Interior, Andrés Chadwick.

Según antecedentes entregados al Ministerio Público, el sargento dado de baja aseguró que destruyó la tarjeta tras cortarla con una tijera, acción que habría buscado impedir que el contenido de la memoria fuera visto.
Pero, aún en estas condiciones, ¿es posible recuperar el video que permitiría determinar cómo ocurrió la muerte de Catrillanca y las responsabilidades en este caso?

¿Se puede recuperar el video?

Hugo Galilea, socio de Kepler, empresa con 16 años de experiencia en recuperación de datos de dispositivos digitales dañados y peritajes informáticos, asegura que sólo es necesaria una pequeña parte de la tarjeta para poder acceder a los datos.

Cada recuperación de información es como cuando un enfermo va al hospital, ejemplifica, ya que “el estado del paciente” va a determinar si se puede recuperar la grabación o no. “Lo mismo pasa con la recuperación de datos. Nosotros podemos recuperar datos desde tarjetas digitales como la que ocupa la GoPro, pero habría que ver en qué estado se encuentra esa tarjeta para ver si es posible o no la recuperación”, asegura.

-Según la declaración de Carabineros, la tarjeta fue cortada con tijeras, ¿es posible recuperar la información en ese estado? 

-Adentro de la tarjeta hay múltiples chips que hacen distintas funciones, entre ellos, el chip que guarda la información. Mientras no se haya destruido ese chip, se puede recuperar esa información. Pudo haber sido destruido el envoltorio o algunos conectores de información o algún chip que hace alguna otra función, como la conexión USB con el computador, etc. Lo importante es que ese chip de información no haya sido destruido.

-¿Es posible romper esos chips internos sólo con cortar con tijeras la tarjeta?

-Es posible, pero es cosa de suerte porque depende de si esa tijera pasó por encima del chip que guarda la información. Si yo corto la tarjeta por la mitad a lo mejor el chip estaba en una mitad y la tijera no pasó por encima. En cada tarjeta de distintas marcas y modelos los chips de información van puestos en distintas partes, en una esquina, en la mitad, depende. Entonces, no es posible decir que si pego un tijeretazo se borra la información, no.

La tarjeta usada por las cámaras GoPro es una Micro SD, de características similares a las tarjetas SIM de los teléfonos celulares (aunque un poco más grandes). “Lo que ocurre es que al cortarla no va a funcionar en un lector de tarjetas, lo que no significa que no se pueda recuperar la información”, dice Galilea.

Por su lado, el abogado del Ministerio del Interior, Luis Hermosilla, aseguró en entrevista en Radio La Clave que a pesar de que “hay una versión de que fue destruido el registro de esa cámara, pero hay más cámaras, hay más personas que tenías cámaras”.

Soto: las GoPro “no sirven”

En su declaración ante los diputados, Hermes Soto aseguró que, a su juicio, la tecnología de las cámaras GoPro “no es la adecuada” para estos procedimientos y que se “debía mejorar” en ese sentido, coincidiendo con la opinión expresada por la diputada PC Carmen Hertz.

Además, confirmó que las grabaciones que realizan estas cámaras no tienen control desde una central de monitoreo, por lo que dichos dispositivos “no sirven” en operativos de alta complejidad como los desarrollados en la zona de La Araucanía. Sin embargo, Soto aseguró que se presentó un proyecto de implementar 400 cámaras GoPro con sistema de monitoreo central y que no permitan la manipulación de los funcionarios, proyecto que estaría a la espera de financiamiento.

Según datos publicados por En la Lupa, entre 2013 y 2018, Carabineros realizó al menos 18 compras relacionadas con cámaras de la marca GoPro de los modelos Hero 3 hasta Hero 5 Black, las que incluyen la cámara en sí misma, accesorios, soportes y tarjetas de memoria, por un total de US$112.504 (unos $75 millones al valor de hoy)