No ha acabado el año pero ya empieza el baile. Como uno de los líderes del mercado móvil, Samsung se encuentra ahora bajo una gran presión para marcarse un tanto con su próximo buque insignia. Está obligada a sorprender, más que nada porque la gama Galaxy cumple diez años y es motivo para hacer algo interesante. Este año, sus Galaxy S9 no han funcionado como se esperaba. Se renovaron en abril, pero no supusieron un cambio tan drástico como otras temporadas. Con su sucesor, el Galaxy S10, todo apunta a que se sacarán un as debajo de la manga.

Para el próximo ciclo, la firma surcoreana ya se encuentra preparando su nueva bestia tecnológica. El Galaxy S10, nombre en clave con el que se le conoce entre los analistas por el momento, se prevé conocerse en la próxima edición de la feria Mobile World Congress de Barcelona. Pero para ir abriendo boca se han venido filtrando algunas de sus principales características.

Muchas de ellas pueden sorprender, según informa «The Wall Street Journal». Una de ellas vendrá del método de desbloqueo. Mientras otros rivales como Apple han querido pasar página y apostar por el sistema de reconocimiento facial en sus móviles, de Samsung se cree que estará en condiciones de integrar en la propia pantalla el lector de huellas dactilares. Es una medida que ya han debutado en los OnePlus 6T y Vivo Nex este año, pero se espera que la firma asiática logre asestar un golpe en la mesa y lograr una mejor experiencia.

La apuesta de la firma para 2019 puede ser, cuanto menos, curiosa. En lugar de dos modelos como ha venido sucediendo hasta ahora es posible que se presenten incluso cuatro, no solo diferenciados por tamaño. Uno de ellos se «venderá» como un dispositivo más accesible, que en teoría puede sustituir a los actuales Galaxy S9.

Pero, en cambio, el Galaxy S10 apunta a ofrecer una colosal pantalla en tres pieles distintas. Uno de ellos, de 6.2 pulgadas, que será equiparable al modelo Plus, mientras que se cree que habrá incluso un cuarto, más hormonado, que subirá hasta las 6.7 pulgadas. Un gigantesco móvil, con nombre en clave Beyond X, que no escatimará en prestaciones técnicas. Lo que se da por hecho es que seguirá los pasos de sus predecesores y presentará un diseño casi sin marcos aunque con los laterales curvados.

Lo que más fuerza cobra es su apartado fotográfico, que vendrá compuesto, a tenor de los rumores, de tres cámaras traseras al estilo de los actuales Huawei P20 Pro. Se cree, incluso, que el modelo más vitaminado será más ambicioso; seis cámaras (cuatro traseras y dos frontales) prometerán unos resultados impresionantes en diferentes escenas. Otro de los detalles que ha trascendido es que los próximos terminales de Samsung ya vendrán preparados para las futuras redes de quinta generación, las 5G, que se empezarán a desplegar en 2020. No faltará, según las primeras especulaciones, un sistema de carga inalámbrica inversa, que permitirá transferir energía a otros dispositivos por medio de su contacto. Una tecnología novedosa y revolucionaria.

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