Tras semanas de negociación, el Gobierno y la mesa del sector público llegaron a un acuerdo para incrementar el salario nominal en 3,5%, lo que se traduce en un 0,6% real. El acuerdo fue firmado por 13 de los 15 gremios, la Anef y el Colegio de Profesores aún deben consultar a las bases.

El reajuste ingresará al Parlamento con discusión inmediata y debería comenzar a discutirse al regreso de la semana distrital, es decir, a partir del 10 de diciembre.

“El reajuste es de 3,5%, pero además tenemos un reajuste mayor en los bonos. Vamos a tener un reajuste para las rentas más bajas, que están bajo los $700.000, un bono de acuerdo de $185.000 y además tenemos un bono vacaciones que se reajuste de forma diferenciada, para las rentas más bajas es mayor”, dijo el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

“Es posible llegar a acuerdo con los trabajadores, cuando ambas partes tienen disposición a ceder. Ustedes saben que iniciamos un proceso de negociación, donde había un 8% de solicitud de reajuste y finalmente llegamos a un 3,5%. Hemos valorado no solo el ámbito económico, si no que también todas aquellas materias que sin tener una cuantía en dinero, sin duda que son importantes, como que ya está en manos de todos los jefes de servicio la circular sobre la renovación de los trabajadores a contrata”, sostuvo la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa.

En las horas previas los trabajadores del sector público realizaron un banderazo frente al Ministerio de Hacienda, para exigir un alza mayor del reajuste salarial. Eso sí, anunciaron que a partir de este jueves se depone el paro.

Cabe destacar que la semana pasada los gremios anunciaron movilizaciones, las que concretaron a partir de este lunes con un paro de advertencia, tras no llegar a un acuerdo en la cifra. El gobierno ofreció en una primera instancia un reajuste de 2,9%, frente al 7,5% que pedía el sector público. Luego se elevó a 3,1% sin embargo tampoco se destrabó la negociación.

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