Siete galaxias primordiales, intactas desde su formación hace más de 10.000 millones de años, han sido identificadas entre 29 nuevas galaxias ultracompactas a entre 2.000 y 5.000 millones de añoz luz.

Las galaxias ultracompactas masivas tienen varias veces más estrellas que la Vía Láctea, equivalentes a 80 mil millones de soles, y por lo tanto son muy brillantes. Pero sus estrellas están densamente empaquetadas en un tamaño mucho más pequeño que la Vía Láctea.

El nuevo estudio fue publicado en la revista Astronomy & Astrophysics y fue llevado a cabo por un equipo internacional liderado por Fernando Buitrago del Instituto de Astrofísica y Ciências do Espaço (IA2) y la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa.

Estas siete nuevas galaxias llamadas reliquias revelan cómo se veían las galaxias en las edades tempranas del universo, aunque se encuentran en nuestro vecindario galáctico.

“Cuando uno estudia objetos muy pequeños y los estudia en el universo lejano, es muy difícil decir algo sobre ellos”, dice Fernando Buitrago. “Como esta muestra de galaxias que estudiamos está en el universo cercano y relativamente cerca de nosotros, pensamos que son realmente pequeñas y tenemos más posibilidades de sondearlas”.

Los investigadores han encontrado solo 29 galaxias de este tipo en la encuesta más completa del universo local. “Son tan raras que necesitamos aproximadamente un volumen con casi 500 millones de años luz de ancho para encontrar una sola de ellas”, dice Ignacio Ferreras, el segundo autor del estudio.

Ferreras determinó las edades de las estrellas en las galaxias, separando las galaxias reliquias más rojas y antiguas de las más azules y jóvenes. Cómo se conservan intactas estas reliquias a lo largo del tiempo cósmico es algo que aún no se ha entendido, dice Fernando Buitrago.

De acuerdo con el paradigma de la formación y evolución de las galaxias, estas galaxias ultracompactas reliquia solo podrían salvarse de fusionarse con otras y evolucionar al residir en cúmulos de galaxias demasiado poblados. Puede parecer contraintuitivo, ya que las galaxias en entornos tan concurridos interactuarían más fácilmente y perderían sus propiedades originales, pero Buitrago dice: “En un lugar donde hay muchas galaxias, también hay mucha atracción gravitatoria, y las velocidades de las galaxias son muy alto. Por lo tanto, las galaxias pasan unas por otras sin el tiempo suficiente para interactuar significativamente”.

“La sorpresa llegó cuando nos dimos cuenta de que no todas las galaxias en nuestra muestra viven en tales sistemas”, agrega Buitrago. “Las encontramos en una variedad de entornos, y para aquellas que viven en vecindarios muy bajos en densidad, esto es muy difícil de explicar”.

En este estudio, los investigadores trataron de medir algunas de las propiedades de estos objetos, como su tamaño y edad, pero ahora están solicitando tiempo de observación con telescopios grandes basados en tierra. Para comprender su historia pasada, les gustaría estudiar con mayor detalle las regiones del espacio en las que se encuentran, las otras galaxias que las rodean y sus posiciones relativas en el espacio.

“Las galaxias masivas evolucionan de forma acelerada en comparación con otras galaxias en el universo. Al comprender las propiedades de las galaxias más masivas, podríamos entender el destino final de todas las demás galaxias, incluida nuestra Vía Láctea”, dice Fernando Buitrago.

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