La carta de invitación de Nicolás Maduro a Michelle Bachelet para que visite Venezuela debe ser leída con lupa. En la misiva, el Presidente venezolano autoriza a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos a que realice una visita oficial a Venezuela, pero con ciertas condiciones. La primera es que la inspección se hará “junto al Gobierno Bolivariano”, la segunda es que Bachelet podrá ver “los amplios e históricos esfuerzos a favor de garantizar y promover los derechos humanos del pueblo venezolano”, y la tercera es que conozca al detalle “las repercusiones negativas” de las “medidas coercitivas unilaterales impuestas por factores adversos a Venezuela”.

La información difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país, no alude a que la visita de la representante de la ONU no es casual. Y que se produce por un mandato del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que solicitó, el 26 de septiembre, a la Alta Comisionada que preparase un informe exhaustivo sobre la situación de los Derechos Humanos en Venezuela. Todo esto, en el contexto de una “crisis política, económica, social y humanitaria”.

La propia Alta Comisionada cuando explica ante CNN en Español que ha recibido esta invitación, tampoco menciona este mandato. “Esta petición se une a las palabras del presidente Nicolás Maduro durante la Asamblea General -de la ONU- donde señaló públicamente que iba a invitarme, y en el día de hoy -26 de noviembre- he recibido una carta formal para ir a Venezuela. Claramente habrá que mirar en qué momento es posible, en qué condiciones, para yo, como Alta Comisionada, tener la posibilidad de así como hablar con el gobierno, también hablar con todas las partes que corresponda”, afirma Bachelet en una entrevista ofrecida al programa Conclusiones.

En esa oportunidad que recuerda la ex Presidenta, Maduro afirmó: “Cuando quiera ir a Venezuela, siempre es bienvenida”. Previamente, Bachelet había sostenido una reunión de trabajo con Jorge Arreaza, ministro de Relaciones Exteriores de esa nación, tan solo cinco días después de haber asumido como Alta Comisionada. La ex Mandataria explicó más tarde que en ese encuentro, realizado en Ginebra, le había pedido al canciller “acceso al país”.

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Efecto Cocuyo

@EfectoCocuyo

Nicolás Maduro desde la ONU: Que la alta comisionada de DDHH Michelle Bachelet coordine con la Cancillería cuando quiera ir a Venezuela. Siempre es bienvenida.

No obstante, el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), desde Caracas, lanzó una advertencia en su cuenta de Twitter: “Cancillería pretende distraer mandato con visita controlada”. Y agregan: “El mandato dado por el Consejo de #DDHH a @mbachelet no es para una visita social como pretende el régimen. La Alta Comisionada lo sabe y por eso explora condiciones adecuadas”.

Ligia Bolívar, representante del Centro de DD.HH. de la UCAB, explica que en la visita de la Oficina de la Alta Comisionada pueden ocurrir tres escenarios. Uno de ellos es que Bachelet vaya a Venezuela con su equipo técnico, otro es que solo vaya el equipo técnico -sin Bachelet-, y el tercero es que el informe se elabore desde fuera de Venezuela. En los dos primeros casos es obligatoria la autorización del Gobierno para que la Oficina entre a Venezuela.

“Quien venga, sea quien sea, cualquier organismo internacional en una misión en materia de Derechos Humanos tiene que tener acceso libre a los temas y a las personas que quieran entrevistar. Si ella dice que quiere ir al Sebin -la policía política-, le tienen que autorizar la ida al Sebin. Si quiere ir a un hospital se lo tienen que permitir, y tiene que ser el hospital que ella decida. La visita tiene que hacerse con plena libertad”, argumenta Bolívar.

“Maduro dijo: ‘Bachelet puede venir cuando quiera’, pero es que no es su amiga Bachelet, o su pana Michelle, es la institución. El mandato es a la institución y no se trata de una visita de cortesía. Esta carta ya fija la agenda y la agenda no es la que dijo el Consejo de Derechos Humanos. La ‘invitan’ como si ella no tuviera un mandato. Le dicen: ‘Usted puede venir, pero vendrá a esto”, advierte la defensora de los Derechos Humanos.​ Además, para Bolívar, debe quedar claro que no se trata de un tema personal: “Ella no es la salvadora, ella no viene aquí a salvar a Venezuela y resolver todos los problemas. Viene la Oficina de la Alta Comisionada de DD.HH. de Naciones Unidas, pero a lo mejor Bachelet no viene y si no viene no hay que leerlo como una derrota o como algo malo”.