Fue hace ya 20 años que Maira realizó sus primeros trazos. Aquellos que nacieron como parte de su rehabilitación, luego de que un accidente automovilístico la dejara en silla de ruedas (tetrapléjica). Eso fue en 1996, y desde aquella época, Maira ha recorrido un largo e intenso camino de conocimiento personal y manejo de las técnicas pictóricas.

Los resultados positivos en trabajos artesanales, la impulsaron a probar con la técnica del óleo. A esa altura,  Maira se enfrenta a su primer desafío. Hablamos de una técnica profesional con características complejas de manejar para una principiante, sin embargo el óleo es noble y, entre una de sus mayores ventajas se encuentra la posibilidad de corregir los errores y aportar las modificaciones necesarias, ya sea durante la realización de la obra, o durante su proceso de secado. Aprovechó la ventaja y, comenzó a pintar con entusiasmo, porque notó que lograba resultados inesperados y hechos completamente por ella, sin ayuda de terceros en la realización de sus obras.

Un hito importante en este recorrido fue su paso por Cuba, en donde tomó clases con el director de la Escuela de Bellas Artes San Alejandro. En ese momento decidió dedicarse completamente al oficio de pintar. Y ha tenido éxito. Actualmente pertenece a la Asociación Mundial de Pintores con la Boca y el Pie (VDMFK), que reúne a artistas de calidad y los ayuda a vivir de su trabajo; Además, expone frecuentemente en Chile y el extranjero, y participa en distintas actividades que buscan desarrollar el arte y la inclusión”. Se puede decir que Maira es una artista que se ha hecho con el tiempo, con la experimentación, el valor y la templanza.

Hoy, Maira expone un total de 50 obras en diferentes formatos y técnicas, que recorren gran parte de su historia artística. “Trayecto” se presentará en la sala infantil de la Biblioteca de Santiago, a partir del 01 de diciembre, inaugurando la muestra con un taller de pintura para niños.