“Una investigación del Instituto de Tecnología de la Fundación UADE determinó que el 66% de los filetes de salmón rosado importados de Chile que se comercializan en las pescaderías de la Ciudad de Buenos Aires contienen presencia de antibióticos “que pueden afectar la salud de quienes la consumen””, se lee en el medio La Nación de Argentina.

En conversación con el diario La Segunda de nuestro país el gerente general de SalmonChile, Felipe Montero, calificó las acusaciones como “completamente falsas”. “En los últimos cuatro años no hemos tenido ni un caso de residuos antibióticos en ninguno de los 70 mercados a los que exportamos”, agregó.