El senador DC Andrés Zaldívar fue elegido como el nuevo presidente del Senado este martes, venciendo a su par de RN Baldo Prokurica por 21 votos.

Esta es la segunda vez que el democratacristiano es escogido para estar a la cabeza de la Cámara Alta, ya que en 1998 y 2004 también asumió ese rol, aunque esta vez lo hará en un momento clave para el oficialismo: el último año del Gobierno de Michelle Bachelet.

Como vicepresidente del Senado fue elegido el PPD Guido Girardi, con 19 votos, reemplazando a Jaime Quintana, de su mismo partido.

“Estoy consciente que tenemos como Senado una tarea legislativa muy importante que cumplir en este año legislativo. Nuestra agenda es muy exigente. Hay proyectos en materias de gran trascendencia para el futuro del país”, indicó el otrora ministro durante las administraciones de Eduardo Frei Montalva y el primer periodo de Bachelet.

En ese sentido, destacó los proyectos sobre educación superior; propuestas para reformar el sistema previsional; el proyecto que crea o modifica la institucionalidad existente para afrontar las emergencias; legislación sobre temas valóricos como aborto terapeutico; sobre igualdad de género, no discrimación arbitraria”.

“Espero que entreguemos lo mejor de nosotros para legislar en estas materias, no en cuanto a la cantidad de proyectos de leyes sino a la calidad de la legislación que despachemos”, acotó.

Otro de los temas que abordó tras haber sido electo, fue el proyecto de nueva Constitución, sobre la que comentó que “lo más importante es tener presente que la carta constitucional de un país, para que tenga raíz y perdure en el tiempo, precisa de un amplio consenso ciudadano y no ser fruto de una mayoría circunstancial”.

Sin embargo, fue tajante al puntualizar que “las reformas constitucionales tiene su sede en el parlamento no en otra parte y el parlamento tiene todas las capacidades para hacerlo”.

Sobre el desprestigio de la política, el ahora presidente del Senado reflexionó que “no podemos negarnos que se han cometido errores. Se ha financiado la política a veces en forma indebida, aun cuando con ello no se haya buscado enriquecerse en forma personal, sino para financiar las campañas”.

“Todo ello tiene que investigarse y dejar que la justicia determine los juicios que corresponda. Pero no puede aceptarse la condena anticipada”, agregó.

Finalmente acotó que “debemos seguir avanzando para despejar todas las causas que crean suspicacia o desconfianza. Pero no es suficiente. No se trata sólo de leyes o reglamentos. Se trata de conductas personales, se trata de transformarnos en testimonio de la función pública”.