Revuelo nacional generó la formalización de Martín Pradenas, joven acusado de distintos abusos sexuales y apuntado como el violador de Antonia Barra.

Luego que la justicia decretara el arresto domiciliario total contra el imputado -en desmedro de la prisión preventiva solicitada por la parte querellante-, la ciudadanía se manifestó en distintas regiones del país.

Quien también opinó respecto al caso, y particularmente a la personalidad de Pradenas, fue la doctora María Luisa Cordero. En su espacio radial, «Sentido común», la psiquiatra analizó los registros grabados por cámaras de seguridad y que darían cuenta de reveladoras características.

«Cuando el señor Pradenas habla, no es capaz de mirar a los ojos a su interlocutor. Eso es muy propio de los narcisos chuecos. Si alguien que evita la mirada son los psicópatas y los sociópatas, porque aunque ellos sean psicópatas de repente les juega una mala pasada la mirada, porque la mirada está muy bien definida, es la ventana de nuestra alma», expuso la doctora, en conversación con Eduardo Fuentes.

El análisis de la Dra. Cordero

«Cuando tú hablas con un delincuente, con un agresor sexual, con un psicópata… en reiteradas conversaciones con Garay, él nunca te miraba a los ojos, porque la mirada termina venciéndote y de repente aparece un elemento del paralenguaje que es muy decidor: el parpadeo», añadió.

Además, la especialista reveló que «la otra cosa que quiero decir es que el señor Pradenas se muestra en ese video de cuerpo entero, porque un hombre con los huevos bien puestos, como corresponde y en una actitud varonil, le da la protección al más débil y (debió) haberla llevado a su casa. Pero él es una persona volcada a la búsqueda de sus instintos y satisfacción como buen sociópata y narciso que es».

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