“Pese a que el informe de Control es muy claro en no hacer mención a una eventual responsabilidad de la Directora de Dideco (Dirección de Desarrollo Comunal), Romina Maragaño, y que además descarta cualquier participación en los hechos que impliqu en una falta a la probidad, ha decidido poner a su disposición el cargo de Dideco para que las investigaciones tanto sumarias como también de fiscalía, (…) se realicen de la manera más trasparente, más imparcial y más justa posible”, señaló el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, durante la sesión del concejo municipal del pasado miércoles 14 de noviembre.

El dirigente autonomista abordó, de esta forma, el resultado de la auditoria que realizó la Dirección de Control a la gestión del Estadio O’Higgins, donde se detectaron irregularidades en el manejo de los fondos percibidos por el establecimiento, y que se hizo público días antes de que saliera a la luz la acusación contra el “alcalde nocturno” Juan Carlos González, por arriendo de patentes de alcohol.

En la auditoría se cuestiona la rendición de cuentas que realizó el director de la oficina de Deportes, Cristián Álvarez, en la que indicó que entre 2017 y 2018 recibió cerca de un millón seiscientos mil pesos por parte del encargado del estadio. Dinero que según Álvarez se invirtió en el mismo establecimiento.

Sobre este punto, la Dirección de Control señala en el texto que “no se presentó ningún registro ni libro de control de los ingresos recibidos ni de los gastos, solo entregó fotocopia de los respaldos de gastos, por un total de $1.658.858“. Además, el organismo afirma que de acuerdo a la normativa vigente “corresponde ingresar los dineros recaudados directamente a arcas municipales, para luego adquirir lo necesario por medio de los procesos de compras legalmente establecidos”.

Conclusiones que la comisión de Deportes del concejo municipal abordó en la sesión del 6 de noviembre y en la que los ediles Iván Vuskovic (PC) y Luis Soto (UDI) pidieron suspender de sus funciones al jefe de deportes. En dicha reunión los dardos también apuntaron a la directora de la Dideco, quien también forma parte del Movimiento Autonomista y durante las elecciones municipales fue jefa de campaña de Jorge Sharp, por ser “la principal responsable de este desorden administrativo” debido a que era la jefa directa de Álvarez. En la instancia, el encargado de Deportes aclaró que en ningún momento hubo robo y que todos los gastos estaban documentados.

La renuncia del encargado de Deportes

Si bien el concejo valoró la dimisión de la ex jefa de campaña del dirigente del Movimiento Autonomista, la medida no fue suficiente. Así lo dejó en claro el concejal Vuskovic quien expresó: “El alcalde ha prometido una medida respecto de la misma directora (de Desarrollo Comunal) que verdaderamente siento que por responsabilidad política más que por cualquier otra cosa, pero el encargado de Deportes es donde creo que hay que concentrar el esfuerzo”.

Aunque no solamente se habló de medidas políticas, durante el desarrollo de la sesión, los concejales UDI Carlos Bannen y Luis Soto, anunciaron que habían presentando una denuncia en la Fiscalía para aclarar los hechos.

Una semana después de la sesión de este concejo municipal,  Cristián Álvarez puso su cargo a disposición luego de que la alcadía decidiera investigar la administración de todos los estadios y auditorios de la comuna. En su lugar asumió interinamente el ex futbolista Joel Soto, quien hasta ese momento asesoraba directamente al ex encargado de Deportes.

El flanco abierto por el “alcalde nocturno”

“Su presencia va a estar, principalmente, vinculada a la noche de Valparaíso. Va a tener una especial preocupación durante los fines de semana, los días donde hay mayor vida nocturna, mayor vida bohemia“, de esta forma el autonomista Jorge Sharp anunció, a mediados de mayo del año pasado, la creación del “alcalde nocturno” -figura con la que se buscaba “ordenar el carrete” en la ciudad puerto-, al mismo tiempo que nombraba al empresario Juan Carlos González para ocupar dicho cargo. Uno de los focos propuestos por el dirigente del MA eran “los lugares ilegales o clandestinos donde se vende alcohol“.

No obstante, un año y medio después de su designación, el empresario porteño se vio envuelto en una polémica, que se desató casi al mismo tiempo que las irregularidades del Estadio O’Higgins.

“En el ambiente nocturno se decía que existía arrendamientos de patentes de alcohol, pero no había ninguna fiscalización”, explica el concejal Marcelo Barraza (DC). Por este motivo solicitó a la gobernación los detalles recabados en la inspección nocturna que realizó el 9 de noviembre y les informó sobre antecedentes que manejaba. En concreto, el democratacristiano tenía datos de un bar que trabajaba con una patente a nombre del “alcalde nocturno” situación que Barraza calificó como un “abuso de poder” cometido por el hombre designado por Sharp.

El caso fue seguido directamente por la gobernadora María de la Paz, quien le respondió personalmente al concejal su solicitud. En un correo electrónico le señala que “durante la inspección, la funcionaria a mi cargo tomó conocimiento de una denuncia por el dueño del local denominado ‘Bar’ por patentes de alcoholes en fotocopia color“. Agrega que “las patentes estaban a nombre de Juan Carlos González”. También sostiene que “según los dichos del dueño del local, el mencionado señor González arrienda dichas patentes”.

Si bien en el texto se señala que a la gobernación no le constaba “la veracidad, ni efectividad de la denuncia”, sí “tomamos conocimiento de ella durante la fiscalización“. Además, la gobernadora De la Paz indica que la información fue entregada al administrador municipal de Valparaíso, Claudio Opazo.

Luego de recibir los antecedentes, el concejal hizo pública la información el jueves 22 de noviembre en El Mercurio de Valparaíso. Finalmente, González -quien en redes sociales promociona activamente las actividades de la alcaldía ciudadana- renunció a su cargo este lunes 26, dos días antes que el municipio anunciara a la sucesora de Romina Maragaño en la Dirección de Desarrollo Comunal.

Situaciones que, según miembros del concejo municipal, estarían afectando el discurso de probidad con que el dirigente del Movimiento Autonomista llegó al sillón de la alcadía en 2016. “Hoy día se comprueba que efectivamente el discurso de las manos limpias lamentablemente no le funcionó al alcalde Sharp. Estamos preocupados porque esto ha sucedido en dos años de gestión”, afirma el concejal Barraza.

Opinión que es compartida por el Luis Soto, quien señala que “a la luz de los antecedentes estamos frente a un proyecto político que generó muchas expectativas y que ahora tiene una base política y administrativa muy cuestionada por la ciudadanía como para presentarse como una gestión exitosa”. Mientras que su par Carlos Bannen, dice que las irregularidades “afectan al corazón de la alcaldía autonomista, a sus funcionarios de exclusiva confianza, a los hombres y mujeres cercanas a Sharp, que son miembros del FA y que profesan sus ideas“.

El concejal del Partido Comunista, Iván Vuskovic, critica la forma en que el alcalde manejó estos temas. “Sharp trata de dejarlo como algo aislado, pero se trata de gente que asumió con él” y agrega que “más allá del discurso, esto lo ha debilitado“.