El pasado domingo 25 de noviembre del 2018 quedará marcado para siempre en la memoria de David Pizarro. Aquella tarde, en el Estadio Nacional, el mediocampista nacido en Valparaíso jugó su último partido como profesional en aquella emblemática cancha donde Chile consiguió su primera Copa América.

Ese encuentro en el que los “azules” se despidieron del sueño por alcanzar el título tras empatar sin goles ante Iquique, fue una jornada doblemente triste para el “enano de la Providencia” y su descontrolado llanto así lo dejó en evidencia.

Una vez que el árbitro Piero Maza hizo sonar su pito dando por finalizado el encuentro, afloraron las lágrimas del volante que defendió a la Rojacuando Chile consiguió la medalla de bronce en Sidney 2000 y que, a lo largo de sus 22 años de carrera, marcó 56 goles y fue campeón de la liga con el Inter de Milán, el Manchester City y la Universidad de Chile.

“Se va a extrañar el día a día, el camarín. La gente que se va conociendo no solamente en el fútbol. Las idas al estadio que seguramente son las que más se van a extrañar en su momento”, dijo el Fantasista en una entrevista exclusiva con CHV Deportes.

Pek, que defendió las camisetas del Udinese, Roma, Inter de Milan, Manchester City y Fiorentina, analizó su paso por la U: “Ustedes saben que siempre mi respuesta ha sido en la cancha. Creo que eso es lo que siempre me ha importado. Esa complicidad que existió entre mi persona, la institución y la hinchada va a ser imborrable, porque el hecho de que la gente te reconozca como un referente de la Universidad de Chile a mí me deja muy satisfecho, sobre todo por lo que se vivió”, expresó Pizarro en relación a su estrecha unión con el equipo laico.