Como un día “muy positivo y estimulante” calificó esta jornada el ministro de Salud, Enrique Paris, la visita de los laboratorios de la Universidad Católica, desde donde emanaron los primeros resultados de los estudios clínicos de la vacuna Coronavac, de Sinovac, en cuanto a calidad, seguridad e inmunogenicidad.

“En este momento somos líderes en el mundo en velocidad de vacunación y hemos logrado vacunar a más del 28% de la población hasta el momento”, destacó el titular de Salud.

El estudio fue liderado por la UC, coordinado por un equipo académico, y también participó en paralelo el consorcio científico, para evaluar vacunas covid-19, además de distintos hospitales de la red pública y privada. Además, de los ministerios de Salud y de Ciencias.

Por su parte, el ministro de Ciencias, Andrés Couve, agradeció a “los más de dos mil voluntarias y voluntarios que nos permitieron hacer este ensayo clínico”, destacando que “en total hay ocho mil voluntarios en todo el país”. Además, destacó que “la cultura de inmunización” que existe en el país también fue una de las razones por las que este proceso pudo salir adelante.

Calidad, seguridad e inmunogenicidad

El profesor UC, Pablo González, dijo que se realizaron ensayos analíticos y bioquímicos en materia de calidad “que corroboran los resultados antes entregados por Sinovac”. El informe se entregó al director del ISP, Heriberto García.

En cuanto a los hallazgos en seguridad, la doctora Katia Abarca, directora médica del estudio, planteó que el informe que corresponde a esta etapa, con alrededor de los 500 primeros sujetos participantes, “la vacuna ha producido efectos adversos bastantes bajos en frecuencia, lo mas frecuente es que duela el sitio de vacunación”.

En tanto, menos del 5% de las personas ha tenido fiebre, y las otras molestias “no han sido diferentes entre vacunas y placebo”. Además, se vigilaron eventos más serios, los cuales no se reportaron en esta etapa del estudio.

“La vacuna tiene muy buen perfil de seguridad, muy tolerada por las personas y eso nos deja bastante contentos y tranquilos”, sostuvo Abarca.

En cuanto a la inmunogenicidad -respuesta inmune que produce en la población estudiada, tanto al momento la segunda dosis, como semanas después- que se consideró como criterio para el estudio, la doctora Susan Bueno sostuvo que se observó que tal como se ha reportado en otras poblaciones “la producción de anticuerpos, tanto después de recibir la segunda dosis, como a semanas de haberla recibido”.

“Hemos observado que en nuestro país esta vacuna es capaz de producir anticuerpos contra el coronavirus, que aumentan significativamente después de la segunda dosis, de 2 a 4 semanas después, lo que se ve en un porcentaje importante de los sujetos que se vacunan, con capacidad neutralizante, que previene la capacidad del virus de infectar nuestras células”, planteó Bueno.

Además destacó que la vacuna tiene una característica importante, debido a que “no sólo está dirigida contra una proteína del virus, sino contra varias proteínas, lo que se ve reflejado en las células de los sujetos vacunados, capaces de responder contra varios componentes del virus”. Esto último, también fue comparado entre adultos mayores y menores de 60 años, “con respuestas equivalentes”, destacó. Así, enfatizó en que Sinovac “es inmunogénica”.

En mayo, se comenzarán a recibir las muestras de las primeras personas que fueron vacunadas, para conocer cómo continúa la respuesta inmunológica, lo que permitirá “establecer los esquemas de vacunación futura”, planteó la doctora.

Estos tres informes están conjugados en un resultado central para la ciencia y medicina, traducidos en un manuscrito para publicación científica, la que fue entregada al Minsal.

El vicerrector de esa casa de estudios, Pedro Bouchon, indicó que el texto resume los primeros resultados de esta etapa de la investigación. La idea, es que esta publicación sea revisada luego por pares científicos, y puedan exponer los estudios que se realizan en dicho plantel.

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