“Siempre es difícil gobernar. Surgen contingencias que cambian la agenda, pero lo importante es mantener la hoja de ruta”. Ese fue el mensaje que el viernes el Presidente Sebastián Piñera transmitió a sus ministros y subsecretarios al abrir el consejo de gabinete ampliado que se realizó en el Regimiento Granaderos de Quillota. Los presentes interpretaron que el Mandatario hacía alusión a una contingencia en particular: la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca a manos de Carabineros.

Este sábado, al cierre del encuentro, el Presidente confirmó esa percepción al anunciar el retiro del Gope de la zona.

“Puedo anticipar que vamos a retirar el Gope, pero vamos a reforzar las Fuerzas Especiales en La Araucanía, que son fuerzas que están en todas las regiones del país y que son especialmente necesarias en La Araucanía”, anunció el Mandatario en el punto de prensa que realizó al mediodía del sábado.

Carabineros manejaba la idea de retirar al Gope de la zona desde esta semana, y el viernes, luego de una serie de reuniones entre el Alto Mando, se acordó entregar la propuesta al gobierno. Además de esta medida, también se analiza eliminar la Dirección de Control y Orden Público en La Araucanía, jefatura creada en 2015 por el gobierno de Michelle Bachelet, sin embargo, esta propuesta no contaría con el visto bueno del Ejecutivo.

Tal como adelantó La Tercera, el equipo táctico del Gope no saldrá de toda la macrozona, la cual también está compuesta por la Región del Biobío, pues los 80 efectivos que componen los servicios se dividirán en dos: una parte irá a la zona sur del Biobío (Tirúa, Contulmo, Cañete), y otra se mantendrá en Temuco, pero solo como personal que atenderá emergencias del tipo colocación de artefactos explosivos o emergencias.

Según versiones del ministerio del Interior, en la determinación incidió que tras la muerte del comunero, el grupo especializado estaba inhibido para desenvolverse adecuadamente en la zona de conflicto. También se buscaba dar una señal frente a la falta de apego a los protocolos.

El anuncio de Piñera no tuvo buena recepción en todo su sector.

El presidente de RN, Mario Desbordes, fue uno de los primeros en reaccionar diciendo que “es una decisión absolutamente equivocada, de la que nos enteramos por la prensa”.

Los parlamentarios de Evópoli -entre quienes se cuenta el senador Felipe Kast- difundieron un comunicado. “Nos vemos en la obligación de hacer pública la angustia de miles de habitantes de La Araucanía que hoy no entienden esta decisión”, decía.

El más duro fue el líder de Acción Republicana, José Antonio Kast, quien manifestó que la determinación “es un grave retroceso para el estado de derecho”.

Preocupación institucional

Más allá del anuncio de Piñera relativo al caso Catrillanca, los asistentes al cónclave ministerial coinciden en que la cita en Quillota estuvo marcada por la preocupación ante la crisis institucional de las Fuerzas Armadas. Lo esbozó Piñera en su presentación y fue el tema que discutió en la cena con cordero y pollo a la parrilla que compartieron los invitados el viernes en la noche y que se extendió hasta la medianoche.

El mensaje que compartieron varios secretarios de Estado era que la crisis de confianza y credibilidad en las FF.AA. es profunda, que hay falta de austeridad y que van a seguir apareciendo antecedentes. La rama que más preocupa es Carabineros, cuyos miembros han faltado a la verdad y han violado los protocolos.

Coincidentemente con la preocupación institucional por el prestigio de las FF.AA., el ministro de Defensa, Alberto Espina, en la mañana de este sábado  fue el primero en exponer frente a sus pares. La jornada terminó en tono marcial con una demostración de la escolta de caballería presidencial de destrezas y lanzas a la usanza del siglo pasado.