La monarquía saudita se niega a extraditar a Turquía a las personas sospechosas de estar implicadas en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en Estambul, afirmó este domingo el ministro de Relaciones Exteriores del reino, Adel al Jubeir, en respuesta al pedido de Ankara.

Nosotros no extraditamos a nuestros ciudadanos“, anunció Jubeir en una rueda de prensa en Riad. Turquía había pedido el miércoles la detención de dos allegados a (el príncipe heredero) Mohamed bin Salmán por el asesinato el 2 de octubre de Khashoggi en el consulado saudita en Estambul.

El pasado 5 de diciembre, la Fiscalía de Estambul dictó una orden de arresto contra dos altos cargos sauditaes, Ahmed Asiri y Saud al Qahtani, por su presunta vinculación con el asesinato del periodista disidente.

Ahmed al Assiri y Saud al Qahtani

Ahmed al Assiri y Saud al Qahtani

El escrito de acusación considera a ambos culpables de “homicidio intencionado y premeditado con ánimo salvaje o infligiendo tormentos“, informó la agencia turca Anadolu.

La misma acusación, con petición de extradición, pesa ya sobre los 15 integrantes del equipo saudita que llegó el 2 de octubre a Estambul para matar a Khashoggi, así como contra tres empleados del consulado que abandonaron Turquía tras el crimen.

“Las investigaciones en el caso del asesinato de Khashoggi siguen según los trámites de la justicia saudita, y también las leyes en Turquía impiden la extradición de los acusados a otros países, al igual que Arabia Saudita”, indicó el canciller saudita.

Pidió a Turquía que “presente información oficial sobre el caso del asesinato de Jamal Khashoggi. Nosotros estamos abiertos a cualquier evidencia que tenga cualquier país que ayuden en nuestras investigaciones”.

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