El banquete de los Premios Nobel vistió de gala a Estocolmo este lunes, con la presencia de destacados miembros de la Academia y de la realeza sueca, que disfrutaron de un cuidadoso menú, servido por 190 camareros. Uno de ellos, sin embargo, tuvo un incómodo error y la mala suerte de haber sido captado por la transmisión oficial.

En la cena brillaron las verduras, desde el apio, al colinabo, pasando por los rebozuelos o los berros que acompañaban a la trucha ártica o la paletilla en cocción lenta. Pero una de las tartas de apio acabó lejos del plato del profesor de biología Dan Larhammar.

El mesero, aparentemente rascándose la cabeza, inclinó demasiado la bandeja, lo que hizo caer parte de su contenido justo sobre la espalda del investigador.

Simplemente voló“, relató Vadimas, el mozo de 38 años, al portal Expressen.

Como si fuese una escena del show de Mr. Bean, el empleado hizo una mueca e intentó recuperar la porción, pero Larhammar se apoyó sobre la silla, lo que dificultó la arriesgada tarea de corregir el error sin que nadie lo note.

La situación ya había sido percibida por Annie Lööf, la presidente del Partido del Centro, quien tomó con humor la situación e incluso le dejó una nota de agradecimiento.

“Gracias por una velada fantástica”, escribió la política

“Gracias por una velada fantástica”, escribió la política

Las autoridades aseguraron que no habría represalias contra el empleado

Las autoridades aseguraron que no habría represalias contra el empleado

Vadimas aseguró que el Ayuntamiento ofreció pagar por la limpieza del traje. “De 200 camareros, justo me grabaron a mí“, se lamentó con una sonrisa.

/gap