El sexo sigue siendo un tema tabú, por lo que no muchas veces salen en la conversación con los amigos las posiciones sexuales para estimular el punto g femenino. Por fortuna, tenemos internet y podemos buscar este tipo de cosas para darnos un poco de luz y guía en nuestro camino al placer sexual.

Sobre el punto g quizá ya conozcas algo, pero nunca está de más volver a ponernos en contexto antes de ir directamente a la diversión de las posiciones sexuales.

Llamado punto Gräfenberg, pero mayormente conocido como punto g, esta área fue descubierta por la doctora Beverly Whipple, cuando usó un movimiento de “ven aquí” a lo largo del interior de la vagina y reconoció la respuesta física que produce en las mujeres.

Ella creía que esta región podría ser la clave para que las mujeres alcancen el orgasmo durante el sexo. Sin embargo, es importante aclarar que no todas las mujeres tienen un punto g, pero sí el 60 por ciento de ellas.

Es por eso que su ubicación tampoco ha podido ser señalada, pero las mujeres suelen ubicar la sensación placentera en la pared frontal de la vagina. Lo que sucede es que el punto G es parte de la red del clítoris. Esto significa que cuando estás estimulando el punto G, en realidad estás estimulando parte del clítoris, que es mucho más grande de lo que nos hacen creer.

La protuberancia pequeña que sobresale donde se unen los labios internos es en realidad solo la punta del clítoris y se divide en dos “raíces” que pueden ser de aproximadamente diez centímetros de largo. Así que esta región puede variar de una mujer a otra y por eso es difícil de localizar, pero una vez que se estimula, ya sea mediante la masturbación o practicando ciertas posiciones sexuales, el punto G puede causar la eyaculación femenina y ayudar a las mujeres a alcanzar el orgasmo vaginal.

Posiciones sexuales para estimular el punto g femenino

Ahora sí viene lo divertido. Para poner en práctica la estimulación del punto g con tu pareja, hay tres posiciones sexuales ideales que puedes realizar.

Se trata de posiciones sexuales que te permiten tener un poco más de control sobre tus movimientos, para que pueda descubrir qué tipo de estimulación disfruta más y son la posición de vaquera, de perrito y el misionero.

Vaquera

Haz que tu pareja se acueste de espaldas, y entonces colócate a horcajadas sobre él. Esta posición te permite un control completo sobre el ritmo, la profundidad y el ángulo de penetración para que puedas concentrarte en encontrar tu punto G.

En lugar de realizar un movimiento hacia arriba y hacia abajo, intenta moverte hacia adelante y hacia atrás para estimular la zona del punto G contra la pared vaginal interna.

De perrito

Con esta posición es fácil variar el ángulo para darle a tu punto G.

Puedes comenzar en cuatro puntos, sobre tus manos y rodillas, con tu pareja detrás. Durante la penetración, intenta apoyarte en los antebrazos o empujar las caderas hacia atrás para cambiar el ángulo, hasta encontrar la posición que mejor se adapte a ti.

Puedes probar una variación diferente acostándote sobre el estómago, al borde de la cama, con las piernas colgando.

Misionero

Pero no el clásico, sino una variación de la posición para permitir una mayor estimulación sin la profundidad de penetración.

Para realizarla, comienza de espaldas, en posición de misionero, antes de cerrar las piernas. Luego, las piernas de tu compañero deben estar a horcajadas en las tuyas, permitiendo que todo esté más apretado.

Si bien esta penetración es poco profunda, crea una sensación más fuerte, y una mayor fricción contra el punto G, lo cual podría ser la manera perfecta de ayudarte a alcanzar el orgasmo.

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