A fines de septiembre, un nuevo caso de abuso sexual remeció al mundo del espectáculo tras la denuncia que realizó una mujer en contra del artista nacional Tito Fernández, “El Temucano”.

Si bien el cantante negó los hechos que habrían ocurrido entre 2009 y 2010, un reportaje de The Clinic entregó detalles de Tallis, la logia secreta que lideraba el Fernández y que tenía su punto de encuentro en el Centro Integral de Estudios Metafísicos.

Tal fue la repercusión del caso que la esposa del artista, Lu Rivera, salió a defensa pública. Primero, incomodó en vivo a Rafael Araneda y, luego, tuvo un fuerte cruce con Fran García Huidobro.

En el mencionado reportaje, tres mujeres entregaron detalles de los supuestos abusos sexuales y violacionesque habrían sufrido por parte de Tito Fernández. Relatos que fueron por confirmados a La Mañana por Isabel, una mujer que logró escapar de la logia.

Durante su breve paso por la “secta”, Isabel contó que vio “fotografías donde él (Tito Fernández) estaba teniendo sexo con distintas mujeres y entre esas mujeres, quien entonces era mi jefa (…) Como en dos o tres estaba con su cuerpo desnudo, pero siempre estaba con algo blanco hacia arriba”.

“En algunas salía con muchas personas. Siempre habían más mujeres que hombre. Si tú me preguntas eran orgías, en realidad. Fue súper impactante ver las fotos, habré visto más de 100 fotos”, añadió.

“Las mujeres siempre usaban calcetines o falditas cortas, como esas de colegialas”, explicó sobre las supuestas imágenes.

Además, confirmó que la esposa del cantante también participaba de estos encuentros sexuales. “Ella salía en algunas fotos. Tengo su cara súper grabada. Lo que me llamó la atención es que nadie se tapaba la cara. Tito estaba súper relajado”, reveló.

Luego de ser invitada a participar de la secta y ver las fotografías, Isabel decidió no continuar. Producto de esto, recibió hostigamiento en su trabajo: “por el hecho de haber visto las fotos, ellos decían que ya estaba en el círculo. Comencé a sufrir acoso”.

“Mi iniciación me dijeron que iba a ser un motel y que debía ir vestida de negro”, explicó.

Finalmente, se refirió a los relatos de las tres mujeres que acusan ser víctimas sexuales de El Temucano. “A ellas les creo totalmente porque fue el mismo ofrecimiento que yo escuché, la misma iniciación que yo escuché. Yo las fotos que vi fueron demasiado explícitas, a mí nadie me lo contó”, cerró.

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