“Todos los días pienso en renunciar (…) Yo perdí ocho cero en los tribunales y eso para un contralor es muy fuerte, por eso lo pienso todos los días”, aseveró el contralor Jorge Bermúdez a la revista El Sábado, al comentar el fallo del 30 de noviembre de la Corte Suprema que calificó de ilegal la destitución de la subcontralora Dorothy Pérez y ordenó reintegrarla a la institución.

Y aunque la idea ronde en la mente de la máxima autoridad del organismo fiscalizador, en lo concreto tal dimisión ha sido descartada. Tan así es, que el pasado 6 de diciembre, una semana después del dictamen, Bermúdez se reunió en un encuentro con el Presidente Sebastián Piñera para abordar las consecuencias de la sentencia, cómo se seguiría trabajando en la entidad y la posición del Gobierno frente a la crisis.

Fuentes que conocieron el contenido de la cita, aseguran que se trató de un evento “republicano”, solicitado por Bermúdez, en que ambas autoridades dejaron de lado las suspicacias que habían marcado la relación de la Contraloría y La Moneda, en particular por las resoluciones respecto del protocolo del aborto y la fallida designación de Pablo Piñera como embajador en Argentina. En la cita hablaron con franqueza sobre la relevancia de la institución fiscalizadora y la necesidad de concentrarse en las labores propias de la organización, sin ahondar aún más en las diferencias entre Bermúdez, quien cesa en su cargo en 2023, y Pérez, quien con 42 años y calidad de inamovible, puede permanecer por bastante más tiempo en la entidad.

El cara a cara de Piñera y Bermúdez se dio, además, en un momento clave en que parte de la UDI potenciaba la posibilidad de acudir al Tribunal Constitucional por el presunto hostigamiento laboral que habría afectado a Pérez luego de que Bermúdez publicara en el Diario Oficial un decreto que dejaba sin efecto la resolución N° 25 de 2018 que entregaba una serie de atribuciones a la abogada, María Soledad Frindt, quien se desempeñó desde fines de agosto hasta el 30 de noviembre en el cargo de Pérez. Desde Contraloría explicaron en su momento que la ampliación de facultades a Frindt se realizó en mérito de la confianza hacia la profesional, pero que no responden a las responsabilidades que por ley corresponden a la subcontralora y que hoy detenta Pérez.

Dos días antes de la reunión, además, el jefe de Estado había anunciado, en una entrevista con Radio Bío Bío, su intención de modificar el funcionamiento de la Contraloría y había señalado que “esto no puede depender de la relación entre las personas. Las instituciones están por encima de las personas y, por lo tanto, si hay un conflicto permanente entre el contralor y el subcontralor, eso puede afectar la buena marcha de la Contraloría y eso a mí me preocupa”.

Con Bermúdez, Piñera habría mantenido esta inquietud, pero además habría manifestado su respeto por la autonomía de la Contraloría.

Desde el departamento de prensa de Contraloría, aseguraron que “se trató de una reunión de carácter reservado de la que no haremos comentarios”. En Palacio, en tanto, le bajaron el perfil a la cita  y sostuvieron que aunque no se puso en pauta, no era una reunión secreta e hicieron ver que estaba publicada en la agenda presidencial.

Gestos

La cita con el Mandatario se enmarca en una serie de gestos que ha realizado Bermúdez con el objetivo de cerrar flancos externos frente a la compleja convivencia interna con Pérez, con quien, como adelantó La Tercera PM, la relación ha sido tercerizada para evitar roces.

Así, por ejemplo, se programó una cita para el próximo 27 de diciembre con el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Patricio Donoso Tagle. El gremio ha sido sumamente crítico con Contraloría -a la que atribuyen la paralización de inversiones- por fallos como el que favoreció el requerimiento presentado por el Estudio Jurídico Osorio Vargas y que ordenó la paralización de los denominados “guetos verticales”, además de establecer que se debía hacer un sumario dentro de la municipalidad de Estación Central. Y otros como el que determinó que las faenas que la Inmobiliaria del Puerto en Valparaíso, a cargo del proyecto Parque Pumpin no cumplen las exigencias legales para dar por iniciadas las obras, lo cual implica la caducidad de sus permisos. Frente a eso, se optó por dialogar con el rubro para buscar una salida definitiva que pasaría por “adecuar la normativa urbanística, en particular la ordenanza general de urbanismo y construcción, además de dictar los planes reguladores pendientes”.

En paralelo, esta semana se desarrollarán una serie de conversatorio organizado por la división jurídica de Contraloría con profesionales destacados en derecho administrativo, como Luis Cordero, sobre la “nueva resolución de materias afectas y exentas”. El asunto, sostienen expertos en derecho, es clave, toda vez que toca temas como el de los indultos a prisioneros de Punta Peuco que, como es conocido, ya no son visados por Contraloría.

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