El presidente Donald Trump pareció este martes dar marcha atrás en su exigencia para que se asignen 5.000 millones de dólares para construir un muro fronterizo, y por primera vez dejó entrever estar abierto a un acuerdo que permitiría evitar un cierre parcial del gobierno.

La Casa Blanca dio indicios de esa nueva actitud cuando la secretaria de prensa Sarah Huckabee Sanders indicó que Trump no desea un cierre gubernamental, aunque apenas la semana pasada dijo que estaría “orgulloso” de lograrlo. “Tenemos otras formas de llegar a los 5.000 millones (de dólares)”, dijo la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en Fox News, aunque no explicó la forma de lograrlo.

Fue un punto de quiebre tras días de impasse. Sin una resolución, más de 800.000 trabajadores gubernamentales podrían recibir licencia o ser enviados a trabajar sin sueldo a partir del viernes a medianoche, lo cual afectaría las operaciones del gobierno unos días antes de Navidad.

Preguntado poco después sobre el resultado de las negociaciones en curso, el presidente estadounidense se mantuvo tan evasivo como le fue posible: “Ya veremos, es demasiado pronto para decirlo”.

Este miércoles, en su Twitter, reconoció que los demócratas “luchan hasta la muerte” por el asunto, pero agregó un remate optimista que parece mirar caminos alternativos al Congreso: “De una manera u otra, ganaremos sobre el Muro!”.

Donald Trump y MIke Pence recibieron la semana pasada a los líderes demócratas Chuck Schumer y Nancy Pelosi para discutir sobre el presupuesto (AFP)
Donald Trump y MIke Pence recibieron la semana pasada a los líderes demócratas Chuck Schumer y Nancy Pelosi para discutir sobre el presupuesto

Sin embargo, la legisladora demócrata Nancy Pelosi, quien probablemente encabezará la Cámara de Representantes en enero, rápidamente dejó claro que la propuesta presentada por la Casa Blanca no era aceptable en su forma actual.

“No podemos aceptar la propuesta de establecer un fondo multimillonario para que el presidente implemente sus muy malas políticas migratorias”, dijo a los periodistas.

Barajando alternativas

Los republicanos actualmente dominan el Congreso. Pero cualquier ley de presupuesto debe ser aprobada por 60 votos de los 100 integrantes del Senado, donde solo tienen 51 escaños. Y a partir del 3 de enero, los demócratas recuperarán el control de la Cámara de Representantes. Un contexto que no los alienta a ceder ante las demandas del presidente republicano.

Una opción que ha estado circulando en el Capitolio sería aprobar el financiamiento gubernamental así como está ahora, sin un impulso para la frontera, como una medida provisional para pasarle el asunto al nuevo Congreso el mes próximo.

El senador republicano Richard Shelby, presidente de la Comisión de Asignaciones Presupuestarias, confirmó el martes por la noche que su oficina está preparando una propuesta de ley para mantener el financiamiento al gobierno, probablemente hasta febrero. La Casa Blanca prefiere un paquete a más largo plazo, aunque el diálogo seguía siendo fluido y en otras ocasiones Trump ha cambiado de rumbo con rapidez, dijo una persona al tanto de las negociaciones.

El Partido Republicano tiene mayoría en ambas cámaras del Congreso, pero solo hasta enero. El presupuesto actual vence el viernes
El Partido Republicano tiene mayoría en ambas cámaras del Congreso, pero solo hasta enero. El presupuesto actual vence el viernes

El gobierno señaló también que el presidente “le ha pedido a cada agencia que echen un vistazo para ver si tienen dinero que pueda usarse”.

De todas formas, Trump mantuvo al muro en su agenda del martes.

“Los demócratas dicen alto y claro que no quieren construir un muro de cemento, pero lo que estamos construyendo no es un muro de cemento, estamos construyendo barras de acero diseñadas artísticamente”, afirmó Trump, en referencia a los prototipos cuya construcción aún no comenzó.

“Así podremos ver fácilmente a través de ellas. Será bonito y, al mismo tiempo, dará a nuestro país la seguridad que nuestros ciudadanos merecen. Se construirá rápido y una vez completado nos ahorrará miles de millones de dólares cada mes”, agregó.

El desarrollo de los sucesos en Washington impulsó negociaciones que habían sido casi inexistentes desde la reunión televisada de la semana pasada en la Casa Blanca, cuando Trump no aceptó ni rechazó la oferta de los demócratas. Habían propuesto mantener el financiamiento a los niveles actuales de 1.300 millones de dólares para cercas de seguridad en la frontera y otras mejoras, pero no para el muro.

Los principales líderes republicanos y demócratas del Senado comenzaron a negociar nuevas propuestas y se prevé que las conversaciones continúen.

Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en la Cámara Alta, dijo que confía en que el gobierno no se paralizará. Indicó que podría aprobarse una medida provisional, aunque insinuó que la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi no querría empezar el año nuevo con un pleito por el presupuesto.

“Si yo estuviera en sus zapatos, preferiría no tener que vérmelas con asuntos de este año el año próximo”, afirmó McConnell.

Pelosi y Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, han especificado claramente que no están interesados en financiar el muro fronterizo de Trump.

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