Minutos después de que el dirigente de los portuarios Pablo Klimpel -junto a otros líderes sindicales- lograra un preacuerdo con el gobierno y posara frente a las cámaras junto a los ministros Nicolás Monckeberg y Gloria Hutt, un video comenzó a circular en redes sociales.

En el registro, representantes del Sindicato Interempresa de Ferrocarriles de Antofagasta hacen un “llamado enfático a la CUT, dirigida por el Partido Comunista, y al Colegio de Profesores, dirigido por el Frente Amplio, para que rompan la tregua y pasividad con el gobierno de (Sebastián) Piñera, y llamar al mismo tiempo una gran movilización en solidaridad con los trabajadores portuarios, levantando una gran coordinación junto a los sindicatos y organismos estudiantiles“.

El video fue difundido por la Unión Portuaria, organización que agrupa a sindicatos de diversos puertos del país y que en su sitio web señala que “No hay grandes logros sin una gran lucha“. La organización ha estado apoyando constantemente la movilización de los eventuales de Valparaíso. De hecho, en 2016 respaldaron la candidatura de Klimpel para encabezar el Sindicato N° 1 de Estibadores, elecciones en las que el dirigente, ligado al Frente Amplio, perdió contra Roberto Rojas, quien buscaba la reelección.

Pese a este revés, para la Unión Portuaria este fue el inicio de una ofensiva para instalarse en Valparaíso y aumentar su influencia en el mundo portuario. Es por este motivo que dirigentes al interior del puerto indican que la organización ha apoyado activamente a los trabajadores eventuales. Una muestra de eso que en la mañana del martes, el mismo día en que Klimpel estaba negociando el documento con el gobierno, la organización movilizó a sus socios para hacer presión en distintos lugares del país como Iquique, Antofagasta, Talcahuano y Punta Arenas.

Además de las protestas en otras ciudades, en la misma noche tras la reunión de los trabajadores con el gobierno, en las calles de Valparaíso se registraron disturbios que fueron la antesala de la votación del preacuerdo.

Sumado a lo anterior, solo una hora antes de que saliera humo blanco de las negociaciones, Luis Mesina, vocero del movimiento No más AFP, convocaba a una manifestación en apoyo a los trabajadores portuarios para el miércoles a las 18:00 en la Plaza de Armas de Santiago.

La concentración se llevó a cabo cuando el preacuerdo ya había sido rechazado. En ella estuvieron presente representantes del movimiento feminista e incluso dirigentes del sector más a la izquierda del Frente Amplio como Esteban Silva del Movimiento Democrático Popular.

En tanto, en Valparaíso, en la entrada de la sede del Sindicato N° 1 de Estibadores se encontraba Marcel Claude, ex candidato presidencial de las elecciones de 2014 que fue apoyado por la Unión Nacional Estudiantil y el Frente de Estudiantes Libertarios -movimientos que más tarde conformarían el Frente Amplio-. El economista estuvo en las afueras de la sede minutos antes de que se iniciara la votación del preacuerdo y saludó amigablemente a Pablo Klimpel.

Con este ambiente se produjo la votación del preacuerdo alcanzado entre los dirigentes sindicales y el gobierno. Según fuentes que han estado al tanto de la negociación uno de los puntos del texto indicaba que los trabajadores debían utilizar un sistema de urnas con voto secreto para decidir el futuro del documento. Algo que no se cumplió ya que durante la mañana de ayer los portuarios prefirieron realizar la votación a través de mano alzada, algo que desde el puerto señalan que influyó en la votación contraria al documento.

Esto, según se comenta en Valparaíso, habría tenido un impacto en la postura de Klimpel, quien un día antes y tras la reunión con los secretarios de Estado se mostró favorable al preacuerdo. No obstante, en la mañana de este miércoles su discurso cambió. “Lo más probable es que se rechace por el estado de ánimo aquí en el muelle, lo que se habla de manera informal, lo que se dice en los pasillos, es probable que se rechace”, afirmó el dirigente horas antes que se votara el texto.

Trabajadores del puerto aseguran que el dirigente terminó sumándose “a la masa”. Esto, porque su postura había perdido, pero no quería que su liderazgo se viera cuestionado. Así muchos entienden por qué Klimpel llamara a un nuevo paro.

Por Bastián Garcés para ellibero.cl

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