El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el secretario de Defensa, el general James Mattis, abandonará el cargo a fines de febrero.

“El general Jim Mattis se retirará, con distinción, a finales de febrero, tras haber servido en mi Administración como secretario de Defensa en los últimos dos años”, dijo Trump en Twitter.

El presidente hizo este anuncio después de que EEUU informara ayer de la retirada de las tropas estadounidense de Siria.

“Debido a que usted tiene el derecho de tener un secretario de Defensa cuyos puntos de vista estén mejor alineados con los suyos…creo que lo correcto para mí es renunciar a mi cargo”, dijo Mattis en una carta de renuncia a Trump.

Las concesiones a Corea del Sur, los rumores de una salida precipitada de las tropas desplegadas en Siria, las palabras amables al Kremlin y las constantes críticas a la OTAN habían erosionado la relación entre el presidente y un secretario cada vez más esquivo.

Ni siquiera el recelo que ambos sentían hacía Irán sirvió para acercar posturas. A pesar de que el general retirado siempre abogó por cerrar filas con sus aliados, Trump decidió dar un portazo y abandonar el tratado nuclear con Irán, para desesperación de la comunidad internacional.

Estos desencuentros, nunca públicos, llevaron a Trump a perder la confianza en quien debía ser no solo su mano derecha, sino una mano de hierro con la que golpear primero.

Este distanciamiento entre ambos quedó de manifiesto el pasado octubre cuando, durante una entrevista, el mandatario le puso una etiqueta al militar que ahora suena a sentencia: “Tengo una buena relación con él, pero creo que es una especie de demócrata”.

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