Los vecinos de la Bahía de San Francisco (California, EE.UU.) apreciaron el pasado miércoles una brillante bola de fuego que recorrió el cielo en los momentos posteriores al atardecer.

El fenómeno, que se debió al paso de un meteoro por el firmamento, dejó tras de sí un rastro similar a una estela, la cual adquirió una forma rizada a causa del viento.

Inicialmente, el objeto se asemejaba a un punto luminoso y blanquecino; sin embargo, a medida que el cuerpo celeste atravesaba la atmósfera a gran velocidad, comenzó a desintegrarse y a dejar un rastro de pequeños fragmentos.

Este rastro de apariencia humeante sorprendió a algunos automovilistas que conducían por el área a esas horas. “Lo vi cuando estaba volviendo a casa [pero] no supe qué era hasta que escuché el noticiero”, comentó Josie Malik al portal especializado Space.com, y agregó: “Era muy lindo, estaba allí, simplemente, suspendido”.

Posteriormente, la estela comenzó a tomar la forma de un signo interrogatorio, mientras los testigos publicaban imágenes del objeto en las redes e intentaban adivinar su origen. Así, algunos pensaron estar en presencia de un fragmento de basura espacial, mientras que otros se inclinaron por los posibles efectos del lanzamiento del satélite espía NROL-71, cuyo despegue estaba previsto para esa hora desde la base aérea Vanderberg de California.

“Casi tengo miedo de preguntarlo” escribió una usuaria de Twitter, y continuó: “Vi una breve explosión en el cielo que cayó y luego este fue el resultado. ¿Qué fue esto?”

Mientras tanto, el astrónomo Jonathan McDowell, del Centro de Astrofísica de Harvard-Smithsonian, descartó la versión de residuos espaciales, dado que el objeto observado ese día en el cielo se desplazaba demasiado rápido. Aseguró que se trataba de un meteoro, señalando que la peculiar forma de la estela fue producto de los vientos registrados en ese momento a gran altura.

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